Entrevista
Lucía Veiga, presidenta de la Academia Galega: "De alguna manera tenemos que seguir reclamando nuestra galleguidad"
La presidenta reflexiona a unos días de la gran noche del cine gallego sobre su primer año de mandato y una cosecha del audiovisual gallego resplandeciente
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Hace menos de un año que la Academia Galega do Audiovisual elegía a su nueva presidenta. Lucía Veiga sucedía a Álvaro Pérez Becerra en el cargo. La actriz, humorista y presentadora se convertía así en la novena presidenta de la institución y la tercera mujer en ocupar esta posición. Desde su elección en mayo de 2025, Veiga ha enfrentado la agenda constante asignada al puesto de responsabilidad y, por supuesto, la preparación de una nueva edición de los Premios Mestre Mateo, la número 24 y que cuenta entre sus nominados con obras como ‘Sirat’, ‘Las líneas discontinuas’ y ‘Antes de nós’. Charlamos con Veiga a pocos días de la gran fiesta del cine gallego sobre los retos afrontados, la presente edición de lo premios y el porvenir de una institución que busca seguir ampliando el horizonte del talento y las producciones gallegas y en gallego. “Yo crecí en los movimientos asociacionistas y toda mi vida he participado en distintas asociaciones de muchos ámbitos. Sabía que iba a ser un esfuerzo personal, añadido al trabajo, pero bueno, engañada no vine”, reconoce divertida, “Suelo ser muy positiva y a veces un poco ingenua, pero está siendo muy bonito y un gran aprendizaje”.
Han sido unas últimas semanas muy intensas, con una gran cantidad de actividades centradas en Lugo, que acoge este año la gala. Proyecciones, coloquios, la tradicional ‘xuntanza' de nominados… Es una hornada la de este año especialmente lustrosa, con una nominada al Oscar (‘Sirat’) o un pequeño fenómeno de taquilla en Galicia (‘Antes de nós’). “La sensación es como de hormigueo. Como cuando sabes que ha llovido mucho y entonces va a germinar mucho. Y lo ha hecho”, describe Veiga, “Hay muchas caras nuevas muy variadas y caras de siempre que siguen peleando”. Nominados y no nominados para los que la Academia busca “generar sinergias” y que “la gente se conozca y pelee junta”.
A pocos días de la 24 edición de los Mestre Mateo, la presidenta reconoce que ha sido un año “maratoniano” desde que sus compañeros depositaron la confianza en ella para tomar las riendas de una de las Academias más longevas del país. “Yo llegué al sector muy recientemente. Al final llevo siete años trabajando en esto. Muchas veces en mi vida diaria tengo que hacer un sobresfuerzo para comprender los protocolos y la estructura del audiovisual, la manera de hacer las cosas y la personalidad de la profesión”, admite Veiga, “Me encuentro al frente de una institución que pretende unir y visibilizar; y a veces me siento insegura porque me da la sensación de que me faltan datos o cierta memoria histórica de los procesos”. Una sensación que se disipa con “la unión y el equipo” que hay detrás de la presidenta haciendo piña en un año “especialmente intenso”, en el que ha habido más movimiento del habitual y en el que ya se ha empezado a “pergeñar las actividades del aniversario” por los 25 años de la Academia.

Un aniversario inminente que seguirá poniendo en valor la diversidad del panorama audiovisual gallego. “Queremos que la sinfonía audiovisual gallega tenga cada vez más notas en su melodía”, marca como objetivo Veiga. Un panorama audiovisual que demuestra que “Galicia es una potencia nacional” en todos los ámbitos, pero con margen todavía para crecer. “A veces es una lástima, por ejemplo, que no haya más largometrajes de animación. Son producciones que llevan muchísimo tiempo y muchísimo esfuerzo”, recalca Veiga en referencia al caso de ‘Decorado’, que al no tener categoría propia debe luchar de tú a tú con las propuestas de acción real. ‘Decorado’ es este año la cara más visible de una industria de animación en constante movimiento y con “un gran tejido” en Galicia, representada también por series como ‘Bibopalula’, ‘Bechos’ o ‘Pipo’.
El ADN del audiovisual gallego está en su talento y en sus producciones y convive con una compleja dicotomía entre las obras rodadas en gallego y aquellas rodadas en castellano, que en ambos casos deben luchar por la visibilidad. “Para las producciones en gallego la labor de los exhibidores es fundamental, aunque también debe haber un empujón inicial de las instituciones y cierta labor pedagógica para potenciar las películas en lenguas cooficiales del Estado”, reflexiona Veiga, “La enorme cantidad de oferta audiovisual también complica la situación. Una película como ‘Mi ilustrísimo amigo’, rodada en castellano, prácticamente no consiguió exhibición fuera de Galicia”.
Para garantizar el futuro de la producción gallega y mantener a Galicia en el centro de la conversación la Academia Galega do Audiovisual seguirá luchando en los próximos años. Es destacable que Galicia en el último año ha estado presente no solo en las candidatas a esta edición de los Mestre Mateo, sino que obras como ‘Romería’, de Carla Simón, o la reciente ‘Rondallas’, de Daniel Sánchez Arévalo, han sido también muestra de las fortalezas de Galicia y de las películas hechas desde Galicia. “La Academia seguirá luchando por generar fortaleza en el sector y generar comunidad. De alguna manera tenemos que seguir reclamando nuestra galleguidad. Yo creo que hay algo intrínseco en la personalidad de Galicia, en nuestra idiosincrasia, que se traduce en un exceso de humildad”, advierte Veiga, “Nos cuesta a veces levantar la barbilla y presumir de lo nuestro. Tenemos por delante una labor casi terapéutica de inculcarle al sector el orgullo propio”. Para Veiga es fundamental una mayor sensación de comunidad y pone como ejemplo las reuniones que otras cinematografías realizan aprovechando los eventos celebrados por la Academia nacional: “Vemos reuniones de todos los académicos catalanes, o de los andaluces… Y, sin embargo, los gallegos no nos reunimos para una asamblea de cine nacional. Esas pequeñas cosas son en las que podemos ir trabajando”.








