Festival de Sitges
Óscar Martín, vampiros y terror gótico: "Al ver las pinturas negras de Goya un productor me dijo que ahí estaba 'Upiro' en esencia"
El realizador ha pasado junto a Pauline Brisy y Diego Anido, sus protagonistas, para hablar de su segundo largometraje, que le devuelve a la Sección Oficial de Sitges
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Los vampiros han sido fuente de inspiración clave para la literatura y el cine. Los libros recogieron las historias orales, les dieron forma y andamiaje; mientras el cine los convirtió en iconos –incluso pop– y en material de pesadilla recurrente. El cine español encuentra en 2026 un nuevo referente, un cuento gótico en las manos de Óscar Martín que presenta en 'Upiro' el primer caso de vampirismo documentado por la Iglesia católica en la península ibérica. Alejándose del vampiro romántico, Martín presenta un debate entre la fe y la razón en el que Diego Anido y Pauline Brisy ocupan dos de los papeles protagonistas, acompañados por Victoria Cerrada, Javier Botet, María Galiana, Enrique Martínez y Juanjo Puigcorbé. En el set de Kinótico, patrocinado por Repsol, en la 59 edición del Festival de Sitges acogemos al realizador y a dos de sus protagonistas para hablar de una de las propuestas españolas de la Sección Oficial.
La España de 1755 es el contexto elegido por Martín para desarrollar su segundo largometraje y con un tema que le persigue desde pequeño. "Me encantan los vampiros. Siempre me han fascinado los chupasangres. Siempre he buscado el origen del vampiro", un interés a través del que descubrió el Tratado de Ángeles y Upiros del francés Padre Calmet. "Hace una recopilación de todos los casos de vampiros en diferentes países, todos tenían un poco los mismos síntomas. Y eso me llevó a preguntarme cuál fue el primer caso en la península ibérica", una pregunta con la que acaba llegando al caso del Padre Rubis, al que interpreta Anido, un padre franciscano de origen catalán, "una especie de alquimista que intentaba curar enfermedades de la sangre en los conventos con métodos poco convencionales" y que acabó siendo "acusado por un tribunal eclesiástico como upiro".

A partir de ese caso real, la película construye un cuento gótico de atmósfera opresiva, vestuario imponente y efectos prácticos a cargo de artesanos. "Cuando llegaron los coproductores belgas a España les llevamos al Museo del Prado a ver las Pinturas negras de Goya. Entonces, me acuerdo que Karim Ouelhaj, el productor, me dijo: 'Óscar, esto es 'Upiro'". El realizador veía en los claroscuros de Goya, en la mezcla de lo grotesco, de la superstición...el fracaso de la razón. "Goya era muy afrancesado cuando llegó la Ilustración. Propuso este tipo de pinturas como diciendo: 'Pues mira, si es que no hay solución para el humano'. Entonces, 'Upiro' habla de ese universo, de ese goticismo". Esa inspiración en Goya llevó a buscar una iluminación natural y realista con la ayuda de Alberto Morago, director de fotografía, para conseguir un acabado pictórico. Ayudado además de "un vestuario muy desarrollado y que tuviera un lore propio". Recogiendo una iconografía religiosa reconocible, que permitiera al espectador entrar fácilmente, pero sorprendiendo con sus variaciones.
Óscar Martín ha trabajado la historia a partir de una idea original propia, pero puso el guion en manos de Elena Muñoz, su productora y compañera de vida desde hace 30 años. Un "trabajo minucioso" el de Muñoz que necesitaba ser revestido con los mejores valores de producción y cuya labor de investigación debía estar reflejada en la gran pantalla, desde los diálogos, al vestuario o la dirección de arte. Y, además, todo debía contribuir a que la atmósfera forjada desde el guion no se viniera abajo en ningún momento. Por ejemplo, "la creación de efectos visuales ha estado a cargo de DDT, los mejores del mundo, con dos Premios Oscar en su haber", señala Martín, "Los animatrónicos quizá ha sido lo que más ha sorprendido en los festivales de Estados Unidos. Poder rodar e interactuar con ellos era algo fascinante. Es un proceso artesanal que a mí me encanta, muy superior a cualquier cosa que se pueda hacer a nivel de VFX y mucho menos con inteligencia artificial".








