Entrevista | Festival de Sitges

Winding Refn estrena 'Su propio infierno': "¿Cómo se materializa una emoción? Tienes que poder fetichizarla, sexualizarla"

El director danés, responsable de 'Drive' o 'The Neon Demon', estrena en España su último filme, que pasó por Cannes y sobre el que ha hablado con Kinótico en Sitges

Sitges·
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El director danés Nicolas Winding Refn a su paso por el set de Kinótico en el Festival de Sitges, para presentar 'Su propio infierno'
El director danés Nicolas Winding Refn a su paso por el set de Kinótico en el Festival de Sitges, para presentar 'Su propio infierno' · Fotografía: KINÓTICO

Es una de las figuras más divisivas del cine contemporáneo, navegando entre los vítores de éxitos de culto como 'Drive' y las críticas cargadas a 'The Neon Demon' (2016). Nicolas Winding Refn estrena este fin de semana en cines españoles 'Su propio infierno', su último proyecto de largometraje que pasó por Cannes y ahora acaba de verse en el Festival de Sitges, donde visitó el set audiovisual de Kinótico, patrocinado por Repsol. Protagonizada por una magnética Sophie Thatcher ('Yellowjackets'), la película se podría definir como un 'slasher' retro y futurista a la vez cuyo reparto completan Charles Melton, Havana Rose Liu o Diego Calva. "Tuve una idea hace años que se bifurcó en dos, y hasta que no la pude juntar con una tercera, no sentía que la experiencia estuviera completa. No he hecho una película en diez años, he estado haciendo series para el streaming, así que lo sentía como algo muy importante para mí", explica el director danés, antes de relacionar sus últimas dos películas entre sí: "Esta es más un kaleidoscopio de todo lo que hay en mí. Durante años he condenado varias partes de mí mismo al ostracismo y, combinadas, se convierten en una experiencia parecida a mirar la tele pasando de canal en canal".

Preguntado acerca de la elección de Thatcher para su película, a la que recientemente hemos visto en la serie 'Yellowjackets' o en 'La acompañante', Winding Refn explicó el proceso de casting: "Estuvimos un año buscando a nuestra protagonista. Nos llegaron más de 10.000 solicitudes de todo el mundo y no encontrábamos a la persona adecuada. No sabía, de hecho, qué quería. Pero sí sabía lo que no. Deseaba que, de algún modo, la actriz se revelara ante nosotros... y así ocurrió, muy al final del proceso. Antes incluso de que hiciera el casting, cuando vino para una reunión, ya sabía que tenía que ser ella", explicó el director, que también ahondó en la entrevista sobre el tono, la hiper sexualización estética y los fetiches que rondan su última película. "Me gusta fetichizar los objetos. Especialmente en una película como 'Su propio infierno', que es sobre objetos, es una sensación. Toda creatividad, cuando vas más allá de lo narrativo, se reduce a emoción, sentimiento. Yo quería crear un sentimiento. ¿Cómo materializas un sentimiento? Tienes que objetivarlo, fetichizarlo, sexualizarlo. Lo que pasa con el cuerpo humano es que es muy fotogénico, deseable, en toda forma y manera. Traté todo en la película como si fuera mi propia colección de muñecas y muñecos, y me puse a jugar con ellos. Les ponía en situaciones de objetivación, lo cual fue muy placentero tanto para mí como para los intérpretes. Creamos un lenguaje basado en sentimientos", completa el realizador.

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"Pino Donaggio no habla inglés y yo no hablo italiano, pero la conversación inicial fue muy corta porque entendió ese sentido operístico a la primera"

"He sido muy pragmático. Es la única película de mi carrera en la que he hecho los 'storyboards'. Me he preparado de una manera nada tradicional, porque quería tener listo al detalle el aspecto final de la película. Hemos rodado en orden cronológico, así que llené las paredes de una habitación con los 'storyboards' para que el equipo pudiera entender la idea al completo", confiesa Winding Refn, que antes de despedirse también tuvo tiempo de hablar de la espectacular banda sonora de Pino Donaggio, colaborador habitual de Brian DePalma: "Probé muchos tiempos de música, pero ninguna funcionaba (...). Me di cuenta de que la habitación de los 'storyboards' daba sensación de ópera. Pero todos los compositores de ópera están muertos... excepto Pino Donaggio, con el que llevaba queriendo trabajar desde hace años. Era la única persona viva que le podía poner música a esta película. Él no habla inglés y yo no hablo italiano, pero la conversación inicial fue muy corta porque entendió ese sentido operístico a la primera", remata el director.

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