Festivales
Thierry Frémaux: "El cine español vive un proceso de revitalización. ¿Será efímero? ¿Irá para largo? Veremos"
El máximo responsable del Festival de Cannes, acompañado de Didier Allouch, ofreció los últimos detalles antes del comienzo de la 79 edición del certamen
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Tenemos Sección Oficial, tenemos jurado y tenemos todos los focos del planeta cine mirando hacia la 79 edición del Festival de Cannes. Con la pompa habitual y algún que otro destornillador todavía a la vista, Thierry Frémaux inauguró las festividades en la habitual rueda de prensa, acompañado de Didier Allouch y dispuesto a avanzar los últimos detalles antes del arranque del certamen. "Tenemos que asumir un rol de reflexion sobre cosas que no podemos influenciar directamente, como las elecciones en Francia. [En Cannes] Tenemos la convicción de una acción cultural pública. El Festival de Cannes nació gracias al auspicio del Estado, y siempre seguirá estrechamente ligado al mismo, al ecosistema económico y artístico francés. Lo audiovisual no es solo el cine, está claro, pero como las elecciones serán en abril o mayo, y yo estaré aquí, no podré ser presidente", bromeó Frémaux, preguntado acerca de cómo se encara un certamen en pleno arranque de año electoral en Francia.
Más cerca de lo estrictamente cinematográfico, Frémaux fue preguntado por la prensa española acerca de la numerosa presencia nacional en el certamen de este año. "Es una pregunta un poco difícil. Hace cinco años que veo una tendencia real y clara sobre este tema. Es algo de lo que es muy agradable hablar, porque España está presente con grandes películas. ¿Es una tendencia efímera? ¿Será larga? Veremos. España siempre ha sido un gran país de cine. En las proyecciones de la playa de este año veremos una película de Carlos Saura, ['Cría cuervos'], y está claro que España viene mostrando desde hace unos años una revitalización, un proceso", explicó el directivo, antes de seguir. "Carla Simón, por ejemplo, será jurado. Y su presencia no es por azar. La creación [española] ha utilizado los recursos artísticos e intelectuales a su disposición. Pienso este año en los Javis, por ejemplo, de los que no sabía nada y no había visto sus series. Y este año compiten. Lo mismo puedo decir de Rodrigo Sorogoyen, que ya trajo aquí 'As bestas', a Cannes Premiere, y ya tiene un nombre. Y, por supuesto, qué puedo decir de Pedro Almodóvar", remató Frémaux.
El fantasma de la política en la Croisette
Otro de los grandes temas sobre la mesa, en una rueda de prensa abarrotada, fue el de la presencia de discursos políticos a lo largo de las dos semanas de festival. Tras la polvareda levantada en la última Berlinale, que casi se lleva por delante a su directora, Tricia Tuttle, Frémaux optó por la sinceridad: "La cuestión que surgió en Berlin viene siendo parte de nuestro festival desde siempre. Desde sus orígenes, casi siempre, Cannes ha sido muy político. Los tiempos no son los mismos que en los setenta, pero esa presencia no se ha diluido. Entiendo lo que quiso decir Wim Wenders sobre la presencia de la política en los festivales, el problema es que el resto del mundo no. Él ha hecho grandes películas políticas", capoteó el Delegado General del festival, antes de ahondar en la materia a nivel personal. "Para mí, como máximo responsable artístico del festival, tengo claro qué es importante [en el mundo], pero no puedo poner mi función al servicio de mis ideas políticas. Las cuestiones políticas tienen que quedar en el trabajo y en las palabras de los artistas. Ni el jurado ni los organizadores vamos a dar nuestras opiniones, pero aquí estarán los cineastas y los artistas, que a lo mejor quieren hablar de amor o de otras cosas y hay que respetar eso. El mundo está en guerra, pende de una fragilidad extraordinaria, y tenemos que ayudar a hacer un análisis de ello. Somos un instrumento de paz, de libertad", completó, poniendo de ejemplo al 'Guernica' de Picasso.
Es de rigor mencionar que, sentado junto a Frémaux, se encontraba el periodista galo Didier Allouche, habitual moderador en los últimos años de las ruedas de prensa del festival. Preguntados ambos por un posible "adiestramiento" de cara a las preguntas más políticas o complicadas, tiraron de humor: "Didier, ¿hemos hablado de esto? Explícales tú", bromeó Frémaux, antes de responder con la seriedad que merecía el asunto. "Es comprensible que puedan existir fricciones pero, como ya he dicho, todo debe quedar en los discursos y en las películas de los artistas que acuden al festival", apuntó el Delegado General, para quien esa vertiente política está perfectamente representada este año en el jurado. "Hay nombres como los de Paul Laverty, cuyo cine es eminentemente político. Y hay otros nombres y personalidades que, aún manteniendo otro perfil artístico, estarán en este festival para reivindicar las causas que así deseen", zanjó.
El último gran ítem por el que transitó la elocuente rueda de prensa de Frémaux tuvo que ver con la designación de Cannes y su Palma de Oro como elemento clasificador de cara a los Premios Oscar. "Es muy importante, muy relevante que esto haya ocurrido. En 2019, 'Parasitos' ganó la Palma de Oro y justo después el Oscar. Y para mí, el Oscar debería ser el premio a la Mejor Película estadounidense. Porque son premios estadounidenses. Cuando vi que ganó, me alegré mucho, pero me pareció algo ciertamente anacrónico. Y mis amigos me decían que era porque la película era simplemente genial, y estoy de acuerdo con esa parte", apuntó el directivo, antes de recordar que las películas de la Sección Oficial de 2025 consiguieron hasta 19 nominaciones en la gala de este pasado mes de marzo. "Nosotros buscamos la universalidad (y a esa universalidad es a la que se han sumado premios como los Oscar (...). Que un país pueda enviar una sola película, si tiene tres buenas, es injusto", llegó a decir Frémaux, citando casos como los de España o Japón este año.
Además, y antes de despedirse, Frémaux mostró su extrañeza por la no inclusión del Festival de San Sebastián entre los concursos clasificatorios ("Espero que puedan unirse pronto", dijo) y saludó a José Luis Rebordinos, recalcando que será su último año como máximo responsable de la cita donostiarra. El tema sirvió a los periodistas italianos para preguntar por la ausencia de su cinematografía en el festival, a lo que el Delegado General de Cannes respondió pidiendo perdón y explicando que películas como 'La grazia', de Paolo Sorrentino, podrían haber formado parte de la Sección Oficial de 2025 si hubieran estado montadas a tiempo.









