Entrevista

'Dos días', una película "sencilla" y "contenida" que propone mirar a la vejez sin "condescendencia"

El director y guionista Gonzaga Manso y el actor Saturnino García ponen en valor esta aventura en la tercera edad que ganó la Biznaga de Plata del Público en Málaga

Madrid·
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El director Gonzaga Manso dando instrucciones al actor Saturnino García durante el rodaje de su ópera prima 'Dos días' (2026)
El director Gonzaga Manso dando instrucciones al actor Saturnino García durante el rodaje de su ópera prima 'Dos días' (2026) · Fotografía: Silencio Cinema

Con la Biznaga de Plata del Público de la Sección Oficial fuera de concurso del pasado Festival de Málaga bajo el brazo, este viernes, 22 de mayo, llega a las salas de cine ‘Dos días’, ópera prima de Gonzaga Manso protagonizada por todo un veterano ganador del Goya como Saturnino García. En el centro de esta película "sencilla, contenida", como la define su director y guionista, y “trascendente”, en palabras de su protagonista, se encuentra un tema de tanto calado como es el hacerse viejo, perder facultades y cómo uno mismo, y el mundo que lo rodea, reacciona ante esta nueva etapa vital. Para hablar de esta película, del viaje, de respeto a la vejez y de la repuesta del público -la recibida y la esperada–, Manso y García se han sentado al otro lado de la pantalla con Kinótico.

‘Dos días’ es, como tantas óperas primas, una película que nace de lo personal, de la inquietud de un director y guionista por abordar un tema, una visión del mismo, que lo atañe directamente. “Esta historia”, explica quien siempre ha veraneado con su familia en esa casa gallega que aparece en la película, “empieza a crecer en mi cabeza el verano en el que mi abuelo, que para mí siempre había sido un superhéroe, de repente empieza a empeorar y a perder facultades. Fue el primer verano en el que le prohibieron ir a pescar solo, porque una vez cayó al agua y pasó un susto”. Lo que él vio y vivió su abuelo durante aquellas vacaciones en Galicia sentó las bases de lo que después ha sido ‘Dos días’, una película que aborda cómo su protagonista, un urólogo de éxito que se acerca a los noventa, se enfrenta a su nueva situación, “cómo enfrenta él esta nueva etapa que tiene por delante”. Primero viene el cabreo, el enfado. Después, tirar de esa testarudez y orgullo del que hace gala el Abuelo, personaje principal de esta historia. Manso vio ese cambio en él, en su propio abuelo, y “ese cambio de rol” le pareció tan “poderoso” como para ver una historia ahí.

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"Es una película muy sencilla, es una historia muy contenida, para mí era fundamental que los actores llegarán" (Gonzaga Manso)

En una película como esta, donde los personajes lo son todo, el proceso de casting era fundamental, como apunta el propio director: “Es una película muy sencilla, es una historia muy contenida, para mí era fundamental que los actores llegarán”. En la ecuación había dos personajes claves. Por un lado, ese Abuelo, al que da vida Saturnino García, con el que Manso tuvo un “amor a primera vista” ya desde la prueba de casting. Luego, en el rodaje, aportó ideas y matices dando a ese abuelo “un carácter muy especial y una profundidad muy interesante” como son ese “orgullo y cabezonería” y también esa “ternura y fragilidad”. Dice el actor que él siempre recibe los papeles, sobre todo cuando le gustan, “encantado, con júbilo”; y que a este le puso “calor” en la prueba que hizo. “Lo que no sabia yo es que era para una película tan trascendente”, añade.

Saturnino García y Jesús Outes ‘Meiriño’ en la película 'Dos días' (2026), de Gonzaga Manso
Saturnino García y Jesús Outes ‘Meiriño’ en la película 'Dos días' (2026), de Gonzaga Manso · Fotografía: Silencio Cinema

El personaje del abuelo no sería el mismo sin el de Mindo, ese otrora amigo al que lía para que se suba con él a la barca de pesca y con el que vive una aventura en mar abierto. “El director nos armonizaba”, confiesa divertido Saturnino García sobre la dinámica y la relación con su compañero de rodaje, el mariscador y percebeiro Jesús Outes ‘Meiriño’. “Eran”, cuenta el director, “maneras muy diferentes de aproximarse a un rodaje. Saturnino lleva toda la vida actuando. Con Meiriño era un trabajo distinto, porque aporta mucha espontaneidad y mucha verdad, pero tenía dificultades para memorizar el texto”. Sobre cómo construyeron al protagonista de esta película en la que también participan Melania Cruz, Ledicia Sola, Aurora Maestre y Elena Seijo, dicen ambos que no hablaron mucho de ello. “Francamente, una de mis características en la profesión es que a los personajes, después será lo que sea, los cazo rápido”, remata García, ganador del Goya a Mejor Actor elevación por ‘Justino, un asesino de la tercera edad’ en 1995.

El respeto a los mayores

‘Dos días’, aunque centrada en el personaje de Abuelo y cómo él afronta esta nueva etapa de su vida, se asoma también a cómo los demás, su familia principalmente, lo ven y se relacionan con él ante su nueva situación. El guion reclama que ese trato debe ser desde el respecto, la humanidad, y alejado del paternalismo y la condescendencia bienintencionados. “Era una de las intenciones y temas que me parecen interesantes, porque hay veces que tratamos a las personas mayores con cierta condescendencia o paternalismo, y en realidad lo hacemos intentando ayudar, pero creo que estamos equivocados (…) A mí abuelo le jodía mucho. Está bien reflexionar sobre el tema”, apunta el director. Y cuenta, reforzando esta idea, la situación vivida tras un pase con público en Málaga, cuando al acabar una señora se acercó para comentarle cómo la película le había removido, hecho pensar y decirle que cambiaría la forma en la que se dirigía su madre.

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"Si un viejo está metiendo la pata y no tiene razón, la tolerancia porque es viejo es una falta de respeto" (Saturnino García)

Sobre el respeto a los mayores, Saturnino García lanza una reflexión desde el punto de vista de quien en la película acaricia los 90 y en la vida real ya los ha superado: “El respeto al viejo por ser viejo es una falta de respeto. Hay una palabra que está muy de moda precisamente porque hoy hay una sociedad un poco vaga en eso: la tolerancia. Si un viejo está metiendo la pata y no tiene razón, la tolerancia porque es viejo es una falta de respeto”. Otra cosa que es habitual en la sociedad de hoy en día es ‘aparcar’ al mayor. ¿Cómo trata la industria del cine a uno de sus veteranos? “No sé cómo me trata. De cuando en cuando me trata bien, como cuando hago una película. Este otoño, por ejemplo, me ha tratado magníficamente porque a parte de esta gran película he hecho otras cosillas. El invierno ya ha pasado, a ver si la primavera me trata bien, que andan por ahí ‘amenazándome’ con cosas. Lo que pasa es que en esto del cine muchas veces te dicen que van a hacer [algo], pero estamos esperando a la tela”, resume al tiempo que, apostilla, en el cine y las series siempre hacen falta niños y ancianos.

Saturnino García y Jesús Outes ‘Meiriño’ en una fotograma de la película 'Dos días'
Saturnino García y Jesús Outes ‘Meiriño’ en una fotograma de la película 'Dos días' · Fotografía: Silencio Cinema

Sobre ese espera de la “tela” que menciona el actor, Manso reconoce que en el caso de ‘Dos días’, y pese a lo difícil que resulta sacar adelante una película, ellos lo han hecho “relativamente rápido”. ¿Cómo lo consiguieron? “Ha sido fundamental el apoyo de Televisión Española, porque les gustó mucho el proyecto y entraron muy fuerte, y la verdad es que eso es lo que nos dio alas para poder levantarla”. Ayuda también, “a la distribución”, el haber pasado, con premio incluido, por el Festival de Málaga. Además, fue allí donde vieron por primera vez la película con público. No en vano, cuenta Manso, llegaron al festival “derrapando" y la terminaron solo unos días antes. “Lo recuerdo como una de las experiencias más bonitas de mi carrera: estar en esa sala llena de gente que se reía, que se emocionaba, y luego hubo un coloquio que fue maravilloso”, recuerda el director. A su lado, García bromea con la idea de convertirse en malagueño después del premio recibido hace unos años y la experiencia allí con esta pelicula.

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"Si logramos que el arranque sea bueno y que la mantengan un poquito en salas, yo creo que luego irá funcionando y puede dar sorpresa" (Gonzaga Manso)

El Premio del Público en Málaga es importante porque demuestra que ‘Dos días’ es una película muy de público, a la que le puede funcionar bien la recomendación, el boca a boca. “Ese es el tema. Siendo una película para la que no tenemos muchos medios de publicidad, necesitamos el boca a oreja totalmente. Si logramos que el arranque sea bueno y que la mantengan un poquito en salas, yo creo que luego irá funcionando y puede dar sorpresa, pero es verdad que no salimos tan fuerte como otras películas y necesitamos ese tiempo para llegar a la gente”, explica Manso, quien, además de director y guionista de ‘Dos días’, es el responsable también de la fotografía. Después de todo, ese mundo fue su escuela antes del cine. “Para mí ha sido un reto asumir también la dirección de fotografía porque al final es una cosa más en la que pensar (…) pero ha surgido también de forma muy natural. Empecé mi carrera como fotógrafo y cuando haces fotos diriges a los modelos o actores, pones la luz, eliges la óptica y dónde pones la cámara. (…) Al escribir el guion ya visualizaba planos. Como son todo localizaciones que conocía, casi podía decir qué me interesaba, a qué hora….”, resume. Un triple trabajo el que ha asumido con su ópera prima que, añade, no habría sido posible sin la ayuda de su equipo.

***Este artículo es posible gracias la película ‘Dos días', dirigida por Gonzaga Manzo, producida por Películas Pendelton, con la participación de RTVE y distribuida por Silencio Cinema

Gonzaga Manso dando instrucciones a Saturnino García y Jesús Outes ‘Meiriño’
Gonzaga Manso dando instrucciones a Saturnino García y Jesús Outes ‘Meiriño’ · Fotografía: Silencio Cinema