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Entrevista
Los Ambriz: "Estamos felices por la recepción de 'Frankelda' pero estamos viendo cómo pagar las deudas por haberla hecho"
La dupla detrás de 'Soy Frankelda', nominada recientemente al Ariel, reflexiona sobre los retos de la animación en el país, los apoyos oficiales y su siguiente película
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Los reconocimientos, las dos nominaciones al Ariel (Mejor Película de nimación y Mejores Efectos visuales) y la llegada de 'Soy Frankelda' al catálogo global de Netflix el próximo 12 de julio, podrían sugerir la historia de un éxito consumado. Para sus directores, Roy y Arturo Ambriz, la realidad es menos complaciente. La película que abrió un nuevo camino para el 'stop motion' mexicano convive con una situación económica todavía precaria, una contradicción que, aseguran, resume lo que significa hacer cine en Latinoamérica. "Estamos súper felices por la recepción que ha tenido la película y por cómo conectó con las personas en México", celebra Arturo. "Pero al mismo tiempo estamos viendo cómo pagar todas las deudas por haberla hecho. Es raro porque conviven los premios, los fans que llegan con cosplay y el día a día de conseguir cómo cubrir lo que debemos mes con mes. Creo que ese también es el escenario de hacer cine en nuestra región".
La conversación con David Martos durante el BAM en Colombia se desplaza rápidamente de este caso particular hacia una lectura más amplia de la industria. Durante años, recuerdan, escucharon que un largometraje mexicano de fantasía en stop motion era inviable, que el público solo consumiría ese tipo de historias si provenían de Hollywood o de Japón. El desempeño comercial de la película, que acaba de entrar al top 100 histórico de la taquilla del cine mexicano medida por Comscore desde 1999, la ha convertido en uno de los fenómenos recientes de la animación nacional y les permite cuestionar ese diagnóstico. "Nadie le puede decir ya a otro creador que en México o Latinoamérica no queremos este tipo de proyectos", subraya Roy. "Nadie puede decir que no se puede hacer un largometraje 'stop motion' o que esto no es negocio. Lo que esperamos es que las siguientes generaciones ni siquiera tengan que pensar en 'Soy Frankelda'; que simplemente lo vean como algo normal".








