Festivales
El Festival Internacional de Cine de Guadalajara celebra el talento latino en su jornada inaugural y acoge el estreno de 'Moscas'
El FICG, una de de las citas cinematográficas más relevantes del cine latinoamericano, arranca su 41 edición con homenajes a actores y productores
Actualizado:
El Festival Internacional de Cine en Guadalajara inauguró su edición 41 con la planta baja del Teatro Telmex de la ciudad mexicana practicamente llena. La alfombra roja reunió a autoridades, homenajeados y artistas como los hermanos dedicados a la producción Cristo y Paloma Fernández o los intérpretes Arcelia Ramírez, Manolo Caro, Kate del Castillo y Diana Bovio. Una mezcla de trayectorias consolidadas y presencias mediáticas que reflejaron bien la identidad del encuentro, en el que los maestros de ceremonias, Andrés Zuno y Daniela Schmidt hicieron un resumen de las actividades y novedades que tendría esta entrega de una de las citas cinematográficas más relevantes de América Latina y la más destacada de México.
Tras arrancar con unas palabras en video de directivos, secretarios y gobernadores –algunos mejor recibidos que otros–, llegó el turno de la directora general del festival, Estrella Araiza, ella sí muy aplaudida mientras confirmaba la visión que tenía al iniciar una década más del certamen. "Hoy, en esta edición 41, damos un paso hacia adelante. Si la edición anterior fue una reflexión del pasado, esta es sin duda una reflexión del futuro. El festival lo imagino como un espacio en importante transformación, donde abrazar la diferencia no es un discurso, sino una forma de construir", afirmó Araiza, que concluyó resaltando la importancia de hacerlo cada vez más inclusivo, más vivo y más diverso.

Reconocimientos y Mayahueles
Y seguidamente comenzó el desfile de homenajeados: primero el Mayahuel de Plata de trayectoria en el cine mexicano a la actriz Luisa Huertas, que entre ovaciones aseguró que lo mejor que le ha pasado es ser madre y "haber decidido desde niña ser actriz". Apareció después el director chileno Pablo Larraín, Premio Mayahuel Iberoamericano, quien compartió el reconocimiento con su hermano el productor Juan de Dios y con Rolando, el chofer mexicano que se les ha sido asignado y que hace esta labor como voluntario porque ama el cine y a la ciudad de Guadalajara. Sus palabras fueron un recordatorio de que el cine, en cualquiera de sus aspectos, sigue dependiendo del cariño de propios y extraños.
La directora chilena Maite Alberdi, la homenajeada internacional, recordó que tras una exitosa carrera de observación a través del documental, su siguiente trabajo, 'Un hijo propio', es su primera película hecha en México. Los honores concluyeron con el actor venezolano Edgar Ramírez, quien convirtió su discurso de reconocimiento a la trayectoria en una reflexión sobre el exilio: "Porque México ha protegido e integrado a quienes han llegado con el corazón hecho pedazos. Porque México ha sabido abrir sus brazos de par en par cuando otros solo han levantado muros. Muchísimas gracias".

Para concluir el primer evento oficial del FICG 41, el director mexicano Fernando Eimbcke entró al escenario junto con el niño actor Bastian Escobar, la productora Eréndira Núñez y la guionista Vanesa Garnica para exhibir por primera vez en el país 'Moscas', el quinto largometraje del realizador. "Tenemos una relación muy especial con el festival de Guadalajara –reconoció–. Presentamos aquí hace 22 años 'Temporada de patos' y mañana la vamos a volver a presentar para celebrar. Es una película que empezó aquí, el vuelo de los patos empezó aquí [...] Que el vuelo de las moscas también empiece aquí...", proclamó el realizador.
Con esta gala se da inicio a nueve días que prometen mucho más que proyecciones: habrá encuentros, descubrimientos y esas pequeñas epifanías que uno tiene al vivir este festival. Si algo se dejó en claro en esta inauguración es que el FICG no sólo mira hacia el futuro, sino que confía en él.









