Entrevista
Rosana Pastor: "El sector de la interpretación llega a la gala de los Premios AAPV 2026 en una situación bastante asfixiada"
Hablamos con la socia de la Asociación de Actores y Actrices Profesionales Valencianos (AAPV), que celebrará el 16 de junio una gala que se verá en Kinótico
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Los actores y las actrices valencianos celebrarán su gran fiesta el martes 16 de junio en una nueva edición de los premios de la Associació d'Actors i Actrius Professionals Valencians (AAPV). El evento transcurrirá en un ambiente de reivindicación por culpa de una crisis en el sector local del doblaje que supera ya el año o el peligroso descenso de las producciones originales locales. “La realidad es que el sector llega a esta gala en una situación bastante asfixiada”, lamenta una de las socias del sindicato, Rosana Pastor. Por segundo año consecutivo, la televisión pública valenciana À Punt se ha negado a emitir una ceremonia que, finalmente, se podrá seguir en directo a través del canal de YouTube de Kinótico.
La ganadora del Goya por ‘Tierra y libertad’ tiene una larga experiencia lejos de los escenarios y las cámaras, gracias a su pasado como delegada de CIMA en la Comunitat Valenciana, como miembro del Consell Valencià de Cultura o como parte de la Junta Directiva de la Academia de Cine Europeo. Pastor tiene claro que los compromisos del actor van mucho más allá de sus personajes. “No podemos dejar de mirar lo que pasa a nuestro alrededor, porque nuestro oficio consiste en ponerte en la piel de otros que no eres tú y en poder empatizar con las emociones de otras personas”.
Sobre esa dimensión política y humana de la interpretación, las amenazas que vive el sector, la importancia de las asociaciones de corte regional en una industria que debería ser más diversa o cómo ha cambiado la profesión desde su entrada en el sector hace ya cuarenta años, hablamos con la actriz de ‘Juana la loca’ y ‘La conjura del Escorial’, las otras películas por las que fue finalista a los Goya.

¿En qué momento está el sector valenciano a días de celebrar una nueva edición de los premios de la Asociación de Actores y Actrices Profesionales Valencianos?
La ceremonia llega en un momento muy traumático en el sector. Por un lado está el tema de la televisión desde mayo de 2025. Ellos mantienen que ellos no han cortado el doblaje en valenciano, que es una de las vías que los actores tienen y hemos tenido para diversificar nuestro trabajo, donde la continuidad nunca ha sido fácil. El doblaje en la televisión valenciana para el sector y aquellos que se dedican al doblaje o que complementan sus ingresos mensuales con él es importante y ahora está suspendido en la televisión valenciana desde hace prácticamente un año. Eso se une a una situación bastante difícil en el campo de las artes escénicas. La semana pasada en la Fira d'Alcoi se leyó un manifiesto apelando a que se han desmantelado muchas de las estructuras que permitían que los montajes estuvieran de gira. Lo que antes se definía como 'el circuito' está bastante desmantelado y ahora mismo hay muy pocas producciones propias valencianas. Cada vez menos. La realidad es que el sector llega a esta gala en una situación bastante asfixiada.
Es el segundo año consecutivo que no se retransmite por la televisión autonómica esta ceremonia. ¿Crees que es una forma de controlar y acallar estas quejas?
No sé si obedece a otros a razonamientos, pero desde luego ese es un razonamiento muy sencillo y muy simple de hacer. Si tú no das voz a quien se está quejando o, mejor dicho, a quien está reclamando políticas activas razonables que den viabilidad a la profesión en Valencia, es más fácil que la gente no se entere de que el sector va manga por hombro y de que se están recortando los espacios que facilitaban la vida a la profesión. Al final de lo que no se habla no se ve.
La Asociación de Actores y Actrices Profesionales Valencianos también formó parte de actos políticos como la lectura de las víctimas de Gaza.
Nuestro sindicato, como cualquiera de los otros, no se dedica solo a defender los intereses de la gente trabajadora de ese sector. Por definición, un sindicato no puede mirar solo en un sentido. Podría hacerlo, pero yo creo que en un sindicato hace falta gente que ha de tener la capacidad de ampliar miras y en nuestros días es imposible no dejarse impresionar y no verte afectado por lo que está significando el genocidio en Gaza, o todas las guerras que están sucediendo ahora mismo. Hoy he desayunado con la noticia de que Marruecos ha asesinado a uno de los líderes del Frente Polisario. Como ser humano, no puedo permanecer ajena a todo lo que sucede en el mundo que me rodea y como colectivo tampoco podemos permanecer ajenos a eso. Para mí, y para muchos y muchas de nosotras, es fundamental sentirnos individuos dentro de una colectividad como seres humanos. No podemos dejar de mirar lo que pasa a nuestro alrededor, porque nuestro oficio consiste en ponerte en la piel de otros que no eres tú y en poder empatizar con las emociones de otras personas. El trabajo del actor consiste en eso.
Hace unos meses fue noticia que se iba a crear la Academia de Cine Vasco. ¿Por qué es importante que la gestión se divida también por regiones que tienen sus propias circunstancias?
Es importante porque estamos en un estado diverso. Ya no es un estado unificado, como lo fue en algún momento. Es un estado plural y que existan diferentes academias supone un incentivo, un estímulo y una potenciación desde el territorio de las propias cinematografías y, por decirlo de alguna forma, un star system propio. Todo eso ayuda. Instaurar premios propios hace que se divulgue y se dé a conocer más el ecosistema audiovisual del territorio en sí. Es necesario además que las diferentes academias interactúen y creen sinergias entre ellas para favorecer el interés común, como la difusión, el uso y consumo de cinematografías.
Este sindicato empezó en 1989. En 2026 se cumplieron 30 años de tu Goya a la Mejor Actriz novel por ‘Tierra y libertad’. ¿Cómo ha cambiado la profesión en este tiempo?
La profesión ha ido diversificándose. Cuando se creó la Associació de Actors i actrius Profesionals Valencians yo formaba de la Unión de Actores de Madrid, porque yo vivía en Madrid por trabajo. Durante muchos, muchos años he seguido afiliada a la Unión de Actores y Actrices, que fue el núcleo que ayudó a fundar estos sindicatos territoriales Cuando hice ‘Tierra y libertad’ los repartos en la industria, y como siempre pasaba mucho más con los mujeres, eran sota, caballo y rey. Parecía que todos los personajes los hacían tres actrices. Cuatro o cinco, si me apuras, pero podías contar con los dedos de una mano a las actrices que trabajaban con asiduidad en el cine español. Tuve la suerte de que trabajar con Ken Loach catapultó mi carrera y pude trabajar fuera. Creo que la profesión ha ido abriéndose y cada vez más actores y actrices han entrado a formar parte de esa rueda, porque al final todo depende de si estás dentro o estás fuera. Creo que también tuvo que ver la, entre comillas, democratización del cine. Cuando se abarataron los procesos, eso hizo que se pudieran rodar más películas. Eso hizo que todo se diversificara, a nivel de dirección, de interpretación… También fue muy importante en ese cambio la incorporación de las mujeres a la industria. De todas formas, la diversidad sigue siendo una asignatura pendiente en la cinematografía española.
***Este artículo es posible gracias a la Associació d'Actors i Actrius Professionals Valencians (AAPV), una organización sindical autónoma y democrática que agrupa, organiza y representa a los intérpretes de la Comunitat Valenciana








