Entrevista
Pauline Loquès: "Para mí era una cuestión de justicia contar la historia de 'Nino' navegando entre el humor y el drama"
Hablamos con la directora y guionista de 'Nino', una actualización de ‘Cléo de 5 a 7’, que ganó el César a la Mejor Ópera prima y Actor revelación (Théodore Pellerin)
Actualizado:
A punto de cumplir 29 años, Nino recibe inesperadamente el diagnóstico de un cáncer de garganta. Es viernes por la tarde, y el lunes debe iniciar con urgencia el tratamiento acompañado por alguien de confianza. A lo largo del fin de semana, el joven pasa de sentirse inmensamente solo en París a reconectar con su entorno, desde su excéntrica madre hasta aquella amiga del instituto a quien hace tiempo que no veía. Ese es el punto de partida de ‘Nino’, de Pauline Loquès, una especie de revisión de un clásico como ‘Cléo de 5 a 7’, de Agnès Varda, que se une a la lista de historias que exploran la vulnerabilidad masculina en el mundo de hoy.
‘Nino’ vio la luz en la 64 edición de la Semana de la Crítica del Festival de Cannes (donde su protagonista recibió el Premio Revelación de la Fondation Louis Roederer, el mismo que fue a parar este año a ‘Viva’ y Aina Clotet) antes de celebrar su premiere española en la Seminci, dentro de la sección de Punto de Encuentro y coronarse como uno de los grandes debuts del cine francés en 2025. Este ‘coming of age’ ganó el premio César a la Mejor Ópera prima y al Mejor Actor revelación para el canadiense Théodore Pellerin, además de ser finalista en categorías como Mejor Guion original y Mejor Actriz de reparto, para una dama de la escena francesa como Jeanne Balibar. Kinótico estuvo hablando con la directora y guionista a su paso por Valladolid.

¿Por qué ha querido hacer este acercamiento a la enfermedad lejos del drama y con una ligereza que consigue ser muy emocionante al mismo tiempo?
Durante muchísimo tiempo tenía el principio y el final de la película, pero no sabía qué iba a pasar entre medias. No quería mostrar el aspecto físico de la enfermedad. Así fue como surgió una historia que contara cómo pasamos los tres días que vive el personaje desde que recibe un diagnóstico así. Me interesaba seguir al personaje y ver cómo se puede sentir, porque en un momento dado puede estar feliz y en otros se siente completamente abatido. Quería explorar las emociones del personaje tras escuchar algo tan grave para él.
Estamos en un momento culturalmente y socialmente donde se habla de nuevas masculinidades. No es habitual ver un estudio de un personaje como Nino, un hombre de 29 años que tiene que pensar, por ejemplo, en la infertilidad, y qué hacer a la incertidumbre. ¿Cómo fue explorar la psique de un hombre joven?
No ha sido una elección, exactamente. Quise hacer esta película porque perdí a una persona cercana a mí, un chico joven. Antes había hecho un corto sobre mujeres, pero ahora me apetecía escribir este personaje, pero me da miedo porque no sabía cómo iba a escribir un personaje masculino como Nino. Fue la productora de la película la que me dio un consejo clave: "Escríbelo como si fueras tú”. Y eso es lo que hice. Nino tiene mucho de mí y también tiene mucho de todas las mujeres del equipo, desde la directora de fotografía a mi productora. Las mujeres tenemos un reloj biológico que nos llega en un momento dado y entonces hay que plantearse si una quiere ser madre o no. Como madre de dos niños, me parecía muy interesante navegar esa intimidad. Me preguntaba también cómo viven los chicos jóvenes en qué momentos se plantean ser padres y cómo viven su masculinidad. Por todo eso surgió la idea de abordar el reloj biológico de Nino y por eso hay tanta feminidad en en este aspecto con el personaje.
Durante años en el cine de autor se puso de moda una búsqueda de la trascendencia a través de la crueldad y de miradas muy dramáticas a los temas. ‘Nino’ habla de cosas muy serias, pero tiene una mirada llena de esperanza. ¿Por qué era tan importante para ti en este caso?
Para mí era una cuestión de justicia contar la película en esos términos. La película navega un tono que va del humor al drama. Quería explorar qué pasa después de recibir una noticia como esta. Es posible que todo sea vea de una manera muy negra y pesimista, pero la verdad es que la vida continúa alrededor de ti. Quería mostrar esas situaciones, porque pueden convivir situaciones divertidas y un riesgo de muerte. Para mí era una oportunidad. Estamos hablando de una generación perdida que vive un poco al margen, pero algo así puede suponer una oportunidad y una pulsión para vivir.

Es interesante la elección del virus del papiloma humano, un problema muy habitual, pero que no ha aparecido prácticamente en el cine. ¿Por qué tenía que ser esa enfermedad?
Queríamos hablar de un cáncer que pudiéramos curar fácilmente para darle una esperanza al protagonista. El virus del papiloma humano se desarrolla 15 años más tarde en los hombres y normalmente suele provocar un cáncer de garganta. Esta enfermedad me pareció muy interesante, porque conlleva la culpabilidad de no haberte protegido, de no haber hecho las cosas bien… y esa idea de que el amor te pueda hacer daño también. Yo no viví los estragos de la crisis del SIDA, porque soy más joven, pero siempre me han llamado la atención esas enfermedades producidas por el amor. Me gustaba mostrar esa dicotomía: Nino está enfermo porque ha amado, pero es el amor lo que le salva.
Para sacar adelante un estudio de personaje como ‘Nino’, hace falta un actor que esté a la altura. ¿Qué te hace pensar en Théodore Pellerin para contar a través de sus ojos y sus expresiones todo eso que el personaje pasa pero no verbaliza?
Podría estar hablando horas de Théodore. Le quiero mucho y creo que hace un trabajo espectacular en la película. No sabía lo que buscaba para el proyecto, pero entonces me hablaron de un canadiense de Quebec. Cuando lo vi entrar en la habitación supe que era él, porque encarnaba todas las virtudes del personaje. Tenía la vulnerabilidad, el pudor y el carisma que tiene de forma natural. Te cautiva sin buscarlo. Me pareció un actor perfecto para poder acompañarle durante una hora y media en una película. Le pedí que no se esforzara en crear un personaje, sino que fuera él mismo, y que yo me encargaría de buscar toda la belleza que él tiene. Ese encuentro con él fue muy fuerte, porque tenía todo lo que quería para Nino.









