Entrevista

Miguel Arath R. Acevedo y su manera de democratizar el cine mexicano desde Instagram y TikTok con "relatos en las calles"

En sus redes sociales, el joven conocido como @chamacomexicano suma más de 37 millones de reproducciones para los cortometrajes que retratan el pulso del país

Ciudad de México·
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Miguel Arath R. Acevedo, egresado de la Escuela Superior de Cine de la Ciudad de México, en una fotografía tomada durante un rodaje
Miguel Arath R. Acevedo, egresado de la Escuela Superior de Cine de la Ciudad de México, en una fotografía tomada durante un rodaje · Fotografía: Cortesía

El sueño de todo cineasta es que el mundo conozca su trabajo. En unos cuantos meses, y gracias a las redes sociales, un joven director de 27 años ha logrado lo que, en otras circunstancias, hubiera sido imposible. Miguel Arath R. Acevedo ha incursionado en la industria por un camino diferente que ha suplido los festivales y las alfombras por las pantallas verticales y los algoritmos. Los cimientos de su filmografía en ciernes hoy están construidos por crónicas chilangas que, con menos de dos minutos de duración, han cambiado el scroll por una auténtica conexión. Sin intermediarios, desde sus cuentas de TikTok e Instagram –donde la audiencia lo conoce ya como @chamacomexicano–, Acevedo ha demostrado con cada uno de sus cortometrajes que, actualmente, no importan los seguidores, ni los rostros conocidos, sino historias que lleguen directo al corazón de la audiencia.

Con una gran habilidad para medir el pulso de la sociedad y los temas coyunturales que sacuden al país –que van desde el Mundial de fútbol hasta el recuerdo del terremoto de 1985–, el egresado de la Escuela Superior de Cine –y con estudios de teatro en la UNAM–, ha sumado más de 37 millones de reproducciones –y cerca de 5 millones de 'likes'– para cada una de sus producciones; algo que difícilmente se conseguiría con los caminos tradicionales que rigen al cine. “Siempre me ha interesado mucho hablar de la ciudad y cómo su arquitectura, y su geografía, influyen en todos tus procesos personales”, cuenta Miguel a Kinótico. “Por eso, en mis cortos, vemos relatos en las calles y cómo transforman a su gente, despertando algo dentro de ellos”. Y es que, para él, ese sentimiento marcó su vida para siempre, cuando, a muy temprana edad, le fue heredado el amor por el cine y la habilidad de contar historias.

Si bien su familia radica en la colonia Progreso Nacional, al norte de la capital, Miguel tiene una conexión muy especial con el pueblo de Chazumba, en la Mixteca oaxaqueña. Ahí, mientras don Gelacio, su abuelo, dedicaba sus días a grabar las fiestas de 15 años, bodas o eventos políticos, Acevedo le ayudaba a cargar su cámara de VHS para luego pasar los días junto a Doña Áurea, su abuela, viendo los clásicos de la Época de Oro que han brillado desde siempre en la televisión. Con la inquietud de entender cómo su abuelo podía transformar en una película algo tan íntimo o cotidiano, Miguel fue entretejiendo su pasión por el cine con esa habilidad heredada de cronista.

De esa forma, en 2021, nació su primer proyecto profesional: ‘El mambo de las luciérnagas’, un cortometraje documental protagonizado por una danzonera y una drag queen que deambulan por aquellos lugares de la Ciudad de México que cobran vida cuando el sol se esconde. Estrenada aquel año en Shorts México y el Festival de Cine de Monterrey, esta producción llenó a Acevedo de una confianza desmedida para filmar ‘Las calles del paraíso’, su ópera prima; una antología que toma como escenario principal los cuatro puntos cardinales de la capital, cada uno con personajes y motivos de vida particulares. Sin embargo, la premura –y poca experiencia– al filmar su primer largometraje, le hicieron entender a este novel director que, como en la vida, también se debe madurar detrás de la cámara antes de dar el salto a la pantalla grande.

‘El mambo de las luciérnagas’ marcó el debut del director mexicano Miguel Arath R. Acevedo
‘El mambo de las luciérnagas’ marcó el debut del director mexicano Miguel Arath R. Acevedo · Fotografía: León Boltvínik

¿Y si sí?

Con el Mundial de Fútbol de 2026 asomándose a la distancia, él fue testigo del enorme abismo que dividía a la sociedad mexicana de aquella justa deportiva. Inquieto e impaciente, Acevedo comenzó a imaginar una historia que retratara el sentimiento amargo de un país que no estaba invitado a su propia fiesta. De la misma forma en que ha ido construyendo su vida cinematográfica, el director se apoyó de sus conocidos para intentar materializar el relato que ya maquinaba en su mente. Una llamada le consiguió una vista espectacular frente al Estadio Azteca; otra más, a sus dos protagonistas. Dos horas de rodaje y varios 'ustedes háganlo, a ver que pasa', como instrucciones a sus actores y a un 'crew' de máximo una o dos personas, materializaron un cortometraje que hoy le ha cambiado la vida. ‘No mam*s, 120mil varos un boleto 🫠❤️ Pero, ¿y nosotros?’ (sic) se convirtió rápidamente en un fenómeno en redes sociales, llamando la atención de millones de personas que incluyeron, entre otros, a la documentalista María José Cuevas, la actriz Cassandra Ciangherotti y hasta el cantante Raymix, cuyo tema ‘Oye mujer’, musicalizó una historia de amor fallido en tiempos de goles y penales.

Alain Said y Julia Maqueo en ‘¿Entonces sí vamos al Zócalo?', de Miguel Arath R. Acevedo
Alain Said y Julia Maqueo en ‘¿Entonces sí vamos al Zócalo?', de Miguel Arath R. Acevedo · Fotografía: Daria Sánchez

Para Miguel, el inesperado éxito solo se tradujo en un impulso inagotable de seguir capturando con su cámara las historias que ha encontrado en el camino. A la par de su labor como fotógrafo y colaborando con estrellas musicales como Yuri, hoy Acevedo ha nutrido su filmografía con cinco nuevos cortometrajes. De esa forma, y en apenas cuatro meses, él ha narrado los sueños, reencuentros, amores y dolores de los chilangos. “Agradezco la exposición que me ha dado todo esto”, afirma Acevedo. “Pero yo no busco ser influencer. Cuando un tema llega y me mueve, le dedico todo mi esfuerzo y mi pasión. Si le va bien, pues qué cabrón. Pero a mí me gusta reconocer al corto como un espacio de expresión súper flexible, divertido, muy personal, donde generalmente no le debes taquilla a nadie, ni exposición. Y yo creo que abordarlo desde ahí, provoca que nazcan cosas mucho más honestas”. De esa manera, Miguel continúa labrando su camino con aquellas enseñanzas de sus abuelos como guía: “Graba con lo más sencillo. Enfócate en la esencia de las historias. Rescátalo. Dale valor a lo que le importa a la gente. Respeta el instante. Habla desde lo que tienes. Confía en lo que pasa frente a tus ojos. Y con eso cuenta tus historias”.

Luis Vegas y Mariana López Dávila en el corto 'No mam*s, 120mil varos un boleto'
Luis Vegas y Mariana López Dávila en el corto 'No mam*s, 120mil varos un boleto' · Fotografía: Miguel Arath R. Acevedo