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Reportaje

Las actrices, a favor de los coordinadores de intimidad: “Con 17 años hubiera agradecido tener a alguien para protegerme”

Segunda parte de una serie que explora, desde diferentes perspectivas, la inclusión de una figura que busca desterrar para siempre algunos de los comportamientos que desencadenaron el #MeToo. Opinaron los directores y ahora les toca a los actores

Madrid·Actualizado: 02.03.2023 - 05:50
Antonio Banderas y Victoria Abril en una escena de cama de '¡Átame!'
Antonio Banderas y Victoria Abril en una escena de cama de '¡Átame!' · Fotografía: El Deseo

La semana pasada Kinótico inició una serie de artículos que buscaban indagar en la implantación de la figura del coordinador de intimidad en los rodajes españoles. En su primera entrega hablamos con directores y directoras como Isabel Coixet, Fernando Franco, Anna R. Costa, Paco León, Oriol Paulo y Juan Diego Botto. Todos compartieron generosamente sus puntos de vista, algunos basados en la experiencia y otros, en la teoría. Ahora ha llegado el turno de los actores y las actrices.

Puede que algunos lectores se sorprendieran de que las reacciones más virulentas en contra de la normalización de una profesión que no existía hace cinco años vinieran de mujeres, pero la posición cambia radicalmente cuando saltamos al otro lado de la cámara. Actrices como Vicky Luengo, Valeria Sorolla, Bárbara Lennie y Ana de Armas se muestran claramente a favor de la instauración de una posición que, en algunos casos, les hubieran ahorrado las inseguridades y miedos que sufrieron cuando solo eran adolescentes que estaban dando sus primeros pasos en la industria audiovisual en España. Los discursos de actores como Fernando Tejero, Miguel Herrán y Javier Gutiérrez dejan claro que puede ser una cuestión generacional, pero también de género.

Ana de Armas acababa de cumplir 20 años cuando protagonizó una escena de sexo que se convertiría en viral antes de que la viralidad, tal y como la conocemos hoy, existiera. La responsable tenía nombre propio: ‘Mentiras y gordas’, una película de Alfonso Albacete y David Menkes que convirtió en reclamo mostrar los cuerpos desnudos de jóvenes promesas del cine español como Mario Casas, Yon González, Hugo Silva y Miriam Giovanelli. El truco funcionó: más de 300.000 espectadores asistieron a los cines durante el fin de semana de estreno para ver despelotarse a algunas de las mayores estrellas juveniles del momento.

Yo supe lo que estaba haciendo en todo momento. Estuve a cargo de mi nivel de comodidad y de todo (Ana de Armas)

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