Festivales

Javier Bardem o Tilda Swinton, entre los 81 firmantes de un manifiesto contra "el silencio" de la Berlinale acerca de Gaza

Un nutrido grupo de actores, actrices y cineastas ha publicado un escrito que muestra su "consternación" por la actitud del certamen que dirige Tricia Tuttle

Madrid·
Publicado:

Actualizado:

Imagen de recurso del Festival de Berlín
Imagen de recurso del Festival de Berlín · Fotografía: BERLINALE

Un total de 81 personalidades del mundo del cine, entre actores, actrices y diferentes cineastas, han publicado esta tarde un escrito contra "el silencio institucional" que ha venido llevando a cabo el Festival de Berlín acerca del genocidio palestino. El manifiesto, que firman, entre otros, Javier Bardem, Tilda Swinton o Mike Leigh, muestra su "consternación" por el clima en el que se ha desarrollado la Berlinale y explica que la cita que dirige Tricia Tuttle tiene la obligación de defender los derechos de los cineastas palestinos, igual que hizo con los ucranianos en el pasado.

[Información en elaboración]

Ver en Instagram
 
Carta abierta a la Berlinale — 17 de febrero de 2026

Escribimos como trabajadores y trabajadoras del cine, todos nosotros participantes pasados y actuales de la Berlinale, que esperamos que las instituciones de nuestra industria se nieguen a ser cómplices de la terrible violencia que continúa ejerciéndose contra el pueblo palestino. Nos consterna la implicación de la Berlinale en la censura de artistas que se oponen al genocidio en curso perpetrado por Israel contra los palestinos en Gaza, así como al papel fundamental del Estado alemán en su facilitación. Tal como ha declarado el Palestine Film Institute, el festival ha estado «vigilando a cineastas al tiempo que mantenía un compromiso continuo de colaborar con la Policía Federal en sus investigaciones».

El año pasado, cineastas que alzaron su voz en favor de la vida y la libertad del pueblo palestino desde el escenario de la Berlinale informaron haber sido severamente reprendidos por altos programadores del festival. Según se informó, un cineasta fue objeto de una investigación policial, y la dirección de la Berlinale insinuó falsamente que su conmovedor discurso —fundamentado en el derecho internacional y en la solidaridad— era «discriminatorio». Como otro cineasta expresó a Film Workers for Palestine acerca del festival del año pasado: «había una sensación de paranoia en el ambiente, de no estar protegidos y de ser perseguidos, que nunca antes había experimentado en un festival de cine». Nos solidarizamos con nuestros colegas al rechazar esta represión institucional y el racismo antipalestino.

Discrepamos enérgicamente de la afirmación realizada por el presidente del jurado de la Berlinale 2026, Wim Wenders, de que el cine es «lo opuesto a la política». No es posible separar una cosa de la otra. Nos preocupa profundamente que la Berlinale, financiada por el Estado alemán, esté contribuyendo a materializar lo que Irene Khan, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de expresión y opinión, ha condenado recientemente como el uso indebido por parte de Alemania de una legislación draconiana «para restringir la defensa de los derechos del pueblo palestino, enfriando la participación pública y reduciendo el debate en la academia y en las artes». Esto es también lo que Ai Weiwei describió recientemente como que Alemania «está haciendo lo que hizo en la década de 1930» (coincidiendo con su entrevistador, quien sugirió que «es el mismo impulso fascista, solo que con un objetivo diferente»). Todo ello en un momento en que estamos conociendo nuevos y horripilantes detalles sobre los 2.842 palestinos «evaporados» por las fuerzas israelíes mediante el uso de armas térmicas y termobáricas de fabricación estadounidense, prohibidas por el derecho internacional. A pesar de la abundante evidencia sobre la intención genocida de Israel, los crímenes atroces sistemáticos y la limpieza étnica, Alemania continúa suministrando a Israel armas utilizadas para exterminar a palestinos en Gaza.

La tendencia está cambiando en el mundo cinematográfico internacional. Numerosos festivales internacionales de cine han respaldado el boicot cultural contra el Israel del apartheid, entre ellos el International Documentary Festival Amsterdam, el más grande del mundo en su categoría, así como el BlackStar Film Festival en Estados Unidos y el Film Fest Gent, el mayor de Bélgica. Más de 5.000 profesionales del cine, incluidas figuras destacadas de Hollywood y del ámbito internacional, han anunciado asimismo su negativa a trabajar con empresas e instituciones cinematográficas israelíes cómplices.

Sin embargo, la Berlinale no ha atendido hasta ahora siquiera las demandas de su comunidad de emitir una declaración que afirme el derecho del pueblo palestino a la vida, la dignidad y la libertad; que condene el genocidio en curso perpetrado por Israel contra los palestinos; y que se comprometa a salvaguardar el derecho de los artistas a expresarse sin restricciones en apoyo de los derechos humanos del pueblo palestino. Esto es lo mínimo que puede —y debe— hacer.

Como ha señalado el Palestine Film Institute, «nos horroriza el silencio institucional de la Berlinale frente al genocidio del pueblo palestino, así como su falta de voluntad para defender la libertad de expresión de los cineastas». Del mismo modo en que el festival ha emitido declaraciones claras en el pasado sobre atrocidades cometidas contra pueblos en Irán y Ucrania, exhortamos a la Berlinale a cumplir con su deber moral y a manifestar con claridad su oposición al genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra cometidos por Israel contra el pueblo palestino, y a poner fin de manera absoluta a su implicación en la protección de Israel frente a las críticas y los llamados a la rendición de cuentas.

También te puede interesar