TRIBUNA
Ignasi Camós, el hombre bueno que ayudó (y sonrió) al cine y a la prensa sin desfallecer jamás
El hasta hoy director general del ICAA ha sido unánimemente reconocido como un hombre bondadoso y un gestor eficaz a pesar de las dificultades parlamentarias
Ha muerto un hombre bueno. No acudo al manierismo (tan español) de olvidar los aspectos negativos de la vida de un fallecido en su hora más trágica. No. Es así, es la pura verdad. Ignasi Camós Victoria, el hasta hoy director general del ICAA, era un hombre muy bueno. Hoy se ha marchado. Portaba una sonrisa franca que contribuía a endulzar la comunicación de su denodado esfuerzo por impulsar al audiovisual español. No soy capaz de recordar las innumerables veces en las que nos hemos encontrado y abrazado. Kinótico es un medio muy viajero, presente en multitud de festivales y citas industriales, y desde su acceso al cargo en 2023... Ignasi siempre estaba ahí, echando un cable en cualquier rincón del mundo. Como en este Festival de Guadalajara desde que el que escribimos esta despedida. De hecho la enfermedad que se lo ha llevado (el maldito cáncer) dio la cara cuando se encontraba en Argentina, en Ventana Sur.
Procedía de la política de base y se fajó en el parlamentarismo junto al exministro Miquel Iceta. Se marcha sin que haya visto la luz la nueva Ley del Cine por la que tanto se ha partido la cara, y cuyo proyecto está marcado por una fragmentación parlamentaria (y la debilidad del Gobierno en las cámaras) que tanto le pesaba. Todos y todas destacan su amor por la negociación y por la conversación, lo abiertas que siempre estuvieron las puertas de su despacho. "¿Qué necesitas?", preguntaba siempre con franqueza y sin traspasar las obligaciones de su cargo público. Y se lo preguntaba al cine... pero también a la prensa, porque Ignasi entendió perfectamente que, sin una buena comunicación, el sector jamás podría entrar en el bucle virtuoso en el que se encuentra.
Las altas cotas de representación de España en el Festival de Cannes de este año son, en parte, debidas a su esfuerzo personal. Cuando hace unos días le enviábamos un mensaje de felicitación -al conocer que tres películas españolas lucharían por la Palma de Oro- nos decía (y seguro que no se molesta, allá donde esté, por la revelación) que este éxito "está currado antes de lo mío [de mi mandato], pero es mérito de las películas. ¡Viva el cine español! ¡Qué gran momento! No niego que era un gran déficit, ¡competir fuera y triunfar!". Así era. Positividad, energía, generosidad y esfuerzo para conseguir unas metas que hoy abren caminos, como el Cine Sénior (que tan buenos resultados ha dado ya) o el programa Cine Escuela (que seguro los dará en el futuro). Un abrazo a ese cielo de los buenos políticos, Ignasi, que es el cielo de las buenas personas que se dedicaron a lo público.









