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Objetivo Goya 2026. 'Manas' y la inmersión total del espectador en una realidad incómoda

La cineasta brasileña Marianna Brennand compite por el Goya a la Mejor Película iberoamericana con una película que se adentra en los abusos sexuales

Madrid·
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La actriz Jamilli Correa en un fotograma promocional de 'Manas'
La actriz Jamilli Correa en un fotograma promocional de 'Manas' · Fotografía: Silencio Cinema

La cineasta brasileña Marianna Brennand debutó en el largometraje de ficción con 'Manas', una película que no solo conmovió a los espectadores que se acercaron a ella, sino que también tuvo reflejo en los premios, comenzando por la victoria en las Giornate degli Autori del Festival de Venecia (2024). Ahora, decenas de reconocimientos después, el título compite en la categoría de Mejor Película Iberoamericana en la 40 edición de los Premios Goya, que se entregarán el próximo 28 de febrero en Barcelona y cuyo periodo de votación acaba de abrirse esta semana.

La productora y coguionista de la película, Carolina Benevides, ha desgranado en declaraciones a Kinótico algunos de los principales puntos fuertes de 'Manas', largometraje que contó con el actor Sean Penn, el director Walter Salles y de los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne como productores ejecutivos, y que se adentra en los abusos sexuales intrafamiliares y en la explotación sexual a la que son sometidas niñas y mujeres, a partir de la perspectiva de una adolescente de 13 años, habitante de la Isla de Marajó, en la Amazonia (Pará, Brasil).

Como ya había contado la propia Brennand en declaraciones a Kinótico, la película busca “entrar en el corazón y el alma de esa niña”, para que el espectador sienta lo que ella experimenta “mientras sufre la violencia más horrible e inimaginable que nadie debería sufrir”. En palabras de la productora de 'Manas', esta es una de las grandes fortalezas del filme: la conexión emocional con el público y la “identificación inmediata con la protagonista, con la historia de esa niña”, que lleva al espectador a pensar que no está ante una ficción, sino presenciando "la vida desarrollarse ante sus ojos". "Tras las proyecciones, muchas personas se acercaron para decirnos que tenían la sensación de haber asistido a un documental, porque la película, en su forma, privilegia el naturalismo, escapando de mecanismos narrativos que puedan alejar al espectador de la historia. No solo las interpretaciones, que son muy precisas y sin sentimentalismo ni melodrama, sino también la fotografía, el montaje, la ausencia de banda sonora y la construcción del diseño de sonido a partir del sonido ambiente permiten la inmersión del espectador en esta realidad. Este es uno de los grandes logros de la película de Marianna", ha afirmado.

"La película privilegia el naturalismo escapando de mecanismos narrativos que puedan alejar al espectador" (Carolina Benavides)

Según Benevides, el trabajo de Brennand —madurado a lo largo de muchos años en el documental— aporta "una calidad y una verdad a la película que son muy raras", algo que, junto con toda la complejidad estética de la obra, está vinculado al trabajo con los actores, en especial por el "brillante" desempeño de Jamilli Correa, que interpreta a Marcielle, la protagonista. El equipo realizó "un largo trabajo de investigación para componer el reparto infantil, en especial el de esta actriz, que duró alrededor de un año de investigación y pruebas”. A esto se suma la preparación del elenco, ya que las niñas nunca habían trabajado como actrices. "Era muy importante disponer de tiempo suficiente para que las actrices no profesionales se sintieran cómodas y conectadas con sus personajes, por lo que la preparación, que mezcló el elenco profesional con el elenco infantil local, fue fundamental para el resultado final que vemos en pantalla", ha subrayado.

Sobre la protagonista, Benevides ha señalado que "fue un proceso muy hermoso y un privilegio poder presenciar el nacimiento de una actriz tan talentosa descubriéndose y reconociéndose en todo su potencial". "Se mostró una actriz muy disponible para el personaje durante el rodaje. La película se rodó en continuidad y tanto Marianna como Jamilli pudieron, en cada escena, revelar juntas el potencial artístico de la joven actriz. Se tuvo especial cuidado para que ella estuviera cómoda desde las escenas más sencillas de juego con su hermana y amigas hasta las más difíciles. Es importante señalar que no le revelamos a Jamilli que era la protagonista para evitar poner un peso sobre sus hombros, ni tampoco compartimos el guion de la obra con ningún integrante del elenco infantil. Los diálogos se fueron trabajando durante la preparación y a lo largo del rodaje, y Marianna estuvo plenamente presente en la dirección de actores. El set fue un lugar muy amoroso y alegre, a pesar de saber que estábamos realizando una película con una temática muy dura. Era primordial crear un ambiente acogedor y libre de violencia para todo el equipo y, especialmente, para el elenco infantil. Estoy muy feliz de que lo hayamos conseguido”, ha resaltado.

En la calidad final de 'Manas', a la que se refiere Benevides, también influyó la decisión de rodar la obra íntegramente en localizaciones reales, con la construcción de los escenarios —principalmente la casa de la familia y la aldea—, que fueron levantados para la película en islas cercanas a la ciudad de Belém, capital del estado de Pará, creando un entorno que proporcionó "una inmersión y una vivencia de los actores que integran la familia en una atmósfera tan específica y tan diferente de sus propias realidades". "La actriz protagonista, que entonces tenía 13 años, es una niña completamente urbana, y tanto ella como el resto del elenco tuvieron que prepararse para caminar por la selva, desplazarse por las pasarelas de madera, aprender a remar, a nadar en el río, a entender cómo es vivir en una casa con esas características. Una parte importante de la preparación fue la convivencia de la familia en la casa, donde pudieron sumergirse y familiarizarse con el entorno, para hacer las interpretaciones aún más naturales”, ha añadido.

La ficción como plataforma

Entre las aportaciones de 'Manas', la productora ha subrayado la posibilidad que ofreció la ficción para contar esta situación real, aunque "sin ejercer aún más violencia sobre las víctimas", lo que permitió dar "mayor profundidad a los personajes". Para ello, tras mucha investigación y recopilación de "historias verídicas", se decidió mezclar los testimonios a los que habían tenido acceso a lo largo de años de investigación. "La ficción fue una forma de trabajar los dolores y las complejidades del ser humano a través de estos personajes, sin estereotipos que refuercen la cultura de la violencia y del patriarcado", ha explicado Benevides. También ha subrayado la importancia de la perspectiva de una “directora mujer”, que deconstruye la “mirada masculina”, y desde la cual se buscó "no repetir una estética que, de algún modo, lleva años legitimando comportamientos violentos al ser recreados en pantalla", respetando no solo al elenco, sino también a los espectadores al contar "una historia brutal y violenta sin tener que recurrir a más violencia".

"La ficción fue una forma de trabajar los dolores y las complejidades del ser humano a través de estos personajes, sin estereotipos" (Carolina Benavides)

No solo fue necesario proteger a las actrices, sino que también se quiso que el espectador experimentara el dolor que atraviesa la protagonista sin sentirse obligado a apartar la mirada para evitar presenciar una violencia explícita en la experiencia cinematográfica. Tal y como ha contado la productora, se conformó "una mezcla cinematográfica muy rica de dirección de actores, dirección de arte, fotografía, sonido y montaje, dando como resultado algo muy vivo y potente, que se percibe en la película", concluye.

Benevides ha reconocido además que 'Manas' se distingue por el equilibrio entre la denuncia y el lirismo y que, a pesar de abordar "una temática muy fuerte y de denuncia necesaria", la ambición de su directora era "presentar una historia local para abordar un tema universal", dando voz a niñas y mujeres que no pueden ser escuchadas ni acogidas en sus realidades. "'Manas' es una película hecha para generar empatía con las víctimas de la violencia y provocar incomodidad con la intención de generar transformación", ha resaltado.


***Este artículo es posible gracias la película 'Manas', dirigida por Marianna Brennand, producida por Inquietude en coproducción con Globo Filmes, Canal Brasil, Pródigo y Fado Filmes (Portugal)

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