TRIBUNA

Kinótico, el fin de las vacaciones y el curso 2023/24: Volver de la playa para clavar la sombrilla

Salimos del descanso de agosto con la intención de mantener lo bueno, reforzar lo endeble, ampliar lo escaso... y rellenar un hueco que parecía natural

Madrid·Actualizado: 22.08.2023 - 06:08
Turistas y locales se bañan, en pleno verano, en una playa de Mallorca
Turistas y locales se bañan, en pleno verano, en una playa de Mallorca · Fotografía: GTRES

Sí, yo era uno de esos niños a los que les sobraba parte de las vacaciones. En julio la cosa todavía tenía su gracia, pero en agosto tachaba los días que quedaban para volver al colegio. No exactamente por el colegio en sí, sino por la adicción a la rutina: necesitaba esquemas, horarios, la seguridad que me proporcionaba que los lunes fueran lunes y los martes fueran martes, y no ese continuo chicloso y confuso en el que una noche tórrida daba paso a una mañana sin agenda. De todo se aprende, claro. Ahora me zambullo en ese magma soleado sin taparme la nariz. E irónicamente lo hago para descansar de un trabajo que tiene poco de rutinario, porque la profesión periodística y el sector audiovisual son (y están) caóticos y convulsos. Sea como sea el descanso acaba hoy.

Este verano las vacaciones han caído sobre mí como un peso denso y oscuro, no por lo negativo sino por lo inapelable. El arranque del año, con la puesta en marcha de Kinótico, ha requerido por parte de la redacción hasta el último de los alientos, y ha habido que marchar hasta la orilla del mar para abrir la boca y recuperarlos. Y pensar, sobre todo en el tramo final del descanso, en lo que venía. En lo que viene. En cómo afrontarlo para mantener todo lo que (creo) se está haciendo razonablemente bien, para reforzar lo endeble, para ampliar lo escaso. Para consolidar el modelo, vaya, que como decíamos en enero pasa por construir en España un medio de comunicación de referencia para la industria audiovisual, en la fina línea entre los profesionales del sector y el público generalista. Y de pago.

Kinótico tiene que ser un compañero de viaje casi obligado para los festivales de cine. Sobre todo para los más importantes de España. Por eso desarrollaremos acciones especiales en San Sebastián y la Seminci de Valladolid -que ya explicaremos- y arrancaremos el curso en Venecia, intentando adivinar qué consecuencias para la temporada americana de premios van a tener las huelgas de actores y guionistas, que están prorrogando la aceleración de la crisis de modelo que ya catalizó la pandemia. Cubriremos esa carrera de forma más intensa, completando las intenciones que ya mostramos el pasado invierno, con mucho peso del podcast. También reforzaremos un poco más la redacción e intentaremos mantenernos fuertes en la intención de combinar el periodismo de última hora con la mirada larga y paciente. Es cada día más difícil, será cuestión de insistir e insistir.

Combinar el periodismo de última hora con la mirada larga y paciente es cada día más difícil, será cuestión de insistir e insistir

Hoy mismo vuelve la newsletter diaria, que se ha convertido para muchas y muchos en un medio de comunicación independiente. Y es un símbolo de algo que me ha reconfortado mucho durante estas semanas de parón: la sensación de que desaparecía algo que siempre había estado ahí, que se había convertido en un hábito. Aunque naciera el pasado 10 de enero. Pasa ya con la newsletter y empieza a pasar ya con el medio: parte del sector considera que Kinótico ha encontrado un hueco natural que había que rellenar. Durante los primeros meses de este 2023 hemos clavado la sombrilla en la arena. Ahora tenemos que moverla adelante y atrás, y también en círculos, para que se quede bien clavada. Para que eso ocurra tienen que estar los redactores, tiene que estar la industria, tienen que estar los anunciantes y tenéis que estar vosotras, lectoras, que desde la gratuidad de las redes o el pago de las suscripciones lo estáis haciendo posible. Gracias. Seguimos.

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