¿Ya eres parte de Kinótico? Inicia sesión

Sigue leyendo este artículo por solo

0,70€

¡O únete a la comunidad Kinótico con una de las siguientes opciones!

Kinótico Pro

  • 3.99

    / mes

  • 39.99

    / año

Kinótico Industria

  • 9.99

    / mes

  • 99.99

    / año

* Sin compromiso de permanencia. Podrás cancelar cuando quieras

Crítica

'Las vidas de Sing Sing': Colman Domingo eleva el arte a la categoría de lo redentor

Colman Domingo y Clarence Maclin se lucen en la nueva película de Greg Kwedar, un canto a las bellas artes y la deconstrucción masculina y gregaria

Madrid·Actualizado: 10.01.2025 - 06:30
Colman Domingo en un fotograma de 'Las vidas de Sing Sing', de Greg Kwedar
Colman Domingo en un fotograma de 'Las vidas de Sing Sing', de Greg Kwedar · Fotografía: MADFER FILMS

La imagen es tan icónica que ni siquiera Amazon, cuando se hizo a precio de saldo con el estudio otrora conocido como Metro-Goldwyn-Mayer, se atrevió a tocarla: un león ruge y, en latín, un "ars gratia artis" (arte por el arte) sirve de bienvenida a un mundo de infinitas posibilidades. La expresión de marras, sin embargo, ha sido ampliamente discutida desde la irrupción en nuestras vidas del materialismo formal y, con más ahínco, desde que la profesionalización empezó a esculpir en piedra las condiciones laborales de los artistas en el otoño del siglo XIX. Todas las miradas, las que creen en el arte como hecho trascendental ajeno la suciedad del dinero, y las que asocian sus tesis a las subidas del alquiler y la subsistencia, caben en un filme tan aparentemente poco atrevido como 'Las vidas de Sing Sing', acaso la película más inteligente de todas aquellas que vamos a encasillar en la presente temporada de premios.

De la mano de A24 y un Colman Domingo imperial y en estado de gracia, el director Greg Kwedar nos encierra en Sing Sing, un correccional del Estado de Nueva York en el que el protagonista -un dramaturgo encerrado por un crimen que, dice, no ha cometido- es el gran impulsor de un grupo de teatro. Estrella condescendiente del corral, la paz del personaje de Domingo se ve interrumpida por la curiosidad que despierta en él Clarence Maclin. Y nos referimos a él, con su nombre y apellidos, porque la pequeña revolución que plantea Kwedar en su película también pasa por su elenco: a excepción del protagonista, todos los presos que dan forma a la historia (incluido el propio Maclin, que escribió parte de la obra de teatro original) se interpretan de algún modo a sí mismos, poniendo en valor todo lo aprendido en el exitoso programa de reinserción Rehabilitation Through the Arts (reinserción a través del arte, en español)

Clarence Maclin y Colman Domingo en 'Las vidas de Sing Sing', de Greg Kwedar
Clarence Maclin y Colman Domingo en 'Las vidas de Sing Sing', de Greg Kwedar · Fotografía: MADFER FILMS

También te puede interesar