TRIBUNA

Los Premios Goya, a la excelencia por la vía de la normalidad [y ahora, de la financiacion]

Las películas nominadas en los últimos cuatro años por la Academia de Cine a su máximo galardón reflejan un aumento de la diversidad y la calidad técnica

Madrid·Actualizado: 30.11.2023 - 10:30
Valérie Delpierre, productora de '20.000 especies de abejas', tras conocer las nominaciones a los Premios Goya
Valérie Delpierre, productora de '20.000 especies de abejas', tras conocer las nominaciones a los Premios Goya · Fotografía: KINÓTICO

Las nominaciones a los Premios Goya 2024 que hemos conocido hoy [con las 15 candidaturas de '20.000 especies de abejas' a la cabeza de la lista] son la prueba más palpable de que pensar, planificar y financiar son tres verbos clave para robustecer una cinematografía como la española. Ya en el último tramo del gobierno de Mariano Rajoy, pero fundamentalmente en los gabinetes de Pedro Sánchez, el Estado ha decidido invertir más en el audiovisual español, impulsar más y mejor a las cineastas para que puedan contar sus historias y reforzar el tejido industrial con iniciativas como el aún incipiente Spain Audiovisual Hub.

El resultado está, por ejemplo, en el quinteto de nominadas a Mejor Película de este año, dos de ellas dirigidas por mujeres. Si contemplamos las cuatro selecciones desde la pandemia, las cintas dirigidas por hombres y mujeres -que han optado al máximo premio del cine español- están dentro de las barreras de paridad, hay otras profesionales que llegan a las categorías tradicionalmente dominadas por los hombres (montaje, fotografia, música original), y muchas de las películas llegan a los Goya tras pasar por las selecciones oficiales de los grandes festivales: en el caso de este año Cannes, Venecia, Berlín, San Sebastián...

Ahora que el bache del 'No a la guerra', tan honesto y necesario en 2003, parece superado incluso por las capas más conservadoras de la sociedad, y ahora que la Academia de Cine está haciendo un esfuerzo grande [que Kinótico aplaude y apoya desde su pequeño rincón] para estructurar y dotar de narrativa a la carrera de premios... es hora de que el Estado reinicie el círculo virtuoso. Como contempla el programa electoral de Sumar, filas a las que pertenece el nuevo ministro de Cultura Ernest Urtasun, hay que reformar el Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales para que se convierta en una verdadera agencia, añado que necesitamos un Unifrance español, o sea, un Cervantes que impulse nuestro talento en el exterior.

Y todo eso se hace con dinero. Los esfuerzos que todo el sector está haciendo para ofrecer a la sociedad un mejor cine y para que su exposición pública quede mejor retratada en una carrera de premios sólida y bien comunicada, debe reflejarse en los próximos Presupuestos Generales del Estado, que todo apunta a que estarán aprobados la próxima primavera. Ojalá que el nuevo ministro, como hace su jefa de filas Yolanda Díaz con los asuntos que competen a la cartera de Trabajo, se plante ante el área económica para exigir que la financiación del audiovisual de todas y todos, la mejor Marca España, siga mejorando cada año.

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