Incubadoras

Nace TAI Incuba, una apuesta por el "cine de atrevimiento" y puente para la "internacionalización"

La Escuela Universitaria TAI, con 50 años de experiencia, lanza su primer programa de incubación de proyectos para un cine que "trascienda los convencionalismos"

Madrid·Actualizado: 03.04.2025 - 05:30
El equipo de TAI en la presentación de TAI Incuba en Cineteca (Madrid)
El equipo de TAI en la presentación de TAI Incuba en Cineteca (Madrid) · Fotografía: TAI

Claudia Llosa, Alexandra Jiménez, Juan Carlos Fresnadillo, Jorge Sánchez-Cabezudo, Daniel Calparsoro... La Escuela Universitaria de Artes TAI afincada Madrid ha visto pasar por sus aulas a grandes nombres de la industria del cine en España a lo largo de sus más de 50 años de historia. Con una red global de 30.000 alumni, procedentes de más de 30 países de todo el mundo, varias generaciones han pasado ya por sus instalaciones para formarse en artes escénicas, cine y series, arte digital, música o artes visuales. En un nuevo incentivo para seguir consolidándose como uno de los principales referentes de la formación en cine en España, TAI ha presentado en Cineteca (Madrid) la primera edición de su Incubadora de proyectos, con tutores de la talla de Albert Serra, Lois Patiño, Valérie Delpierre o Robert Bahar, que apuesta de forma decidida por “el cine del atrevimiento”; por el "arte multidisciplinar" y por proyectos que ayuden a "expandir fronteras y expandir el lenguaje". El plazo para presentar las candidaturas estará abierto desde el 2 de abril al 4 de mayo.

“La incubadora es posible porque TAI ha apostado por ello. La Escuela Universitaria ya llevaba un tiempo siendo consciente de la necesidad de apoyar no solo a su comunidad, no solo a su alumnado, sino de salir ahí fuera y de tener también un rol dentro de la industria”, relata Carlos Esbert, uno de los principales impulsores de la iniciativa junto Laila Hotait -coordinadores artísticos del programa-, a Kinótico. La Incubadora nace, en su definición, “como un programa de incubación y desarrollo para proyectos de largometraje, ya sean de ficción, documentales o películas de carácter experimental, vanguardista y disruptivo”. Una iniciativa que arranca en TAI como impulso a “las inquietudes de creadores y creadoras que trasciendan los convencionalismos y que busquen nuevas formas de narrar con sus películas”, ha descrito Manuel Álvarez, director de Industria de TAI, en el arranque de la presentación. “Nace con la vocación de ser un puente entre artistas emergentes y la industria, un espacio de desarrollo donde el talento emergente encuentre su lugar y tenga la oportunidad de materializar sus proyectos”, continuaba Álvarez, “Con esta iniciativa reforzamos el talento emergente convirtiéndonos en una pieza diferenciadora dentro del sector de la industria audiovisual”.

"(Un impulso a) las inquietudes de creadores y creadoras que trasciendan los convencionalismos y que busquen nuevas formas de narrar con sus películas" (Manuel Álvarez)

Este nuevo proyecto desde TAI, “que ya no solo forma a nuevos cineastas, sino que lanza sus primeros proyectos”, nace con el apoyo estructural de una universidad completa y eso se verá reflejado en todas las fases del proceso. Los proyectos elegidos contarán con un soporte y recursos valorados entre 15.000€ y 20.000€: asesoramiento, mentorías, masterclasses, cesión de medios y equipamiento y una dotación específica de 6.000/8.000€ para producción de materiales promocionales, como de asistencia y participación en laboratorios, foros y mercados internacionales. Hotait insistía en la importancia de que toda la estructura de la Escuela Universitaria de artes esté a disposición de los proyectos elegidos: “Al inicio se abordará más la parte creativa, pero a lo largo del proceso va a haber asesorías en distribución, en mercados, en producción... que son fundamentales para que los proyectos realmente ocurren. Básicamente, porque si no se quedan en la idea. El soporte es algo superatractivo. TAI Incuba existe dentro de una universidad y es una universidad que tiene, obviamente, recursos tanto de equipos de rodaje, iluminación, espacios para rodar… todo lo necesario para hacer desde una lectura de guion en condiciones óptimas al rodaje de un teaser”. Aunque existe la dotación económica necesaria, Hotait considera que hay también un “capital físico, no en cash” que para un primer proyecto puede llegar a ser “impagable”.

Carlos Esbert, coordinador artísticos de TAI Incuba 2025, durante la presentación de los tutores
Laia Hotait, coordinadora artística de TAI Incuba 2025, durante la presentación en Cineteca
Manuel Álvarez, director de Industria de TAI, durante la presentación de TAI Incuba
Carlos Esbert, coordinador artísticos de TAI Incuba 2025, durante la presentación de los tutores · Fotografía: TAI

TAI Incuba tendrá como primeros tutores a nombres destacados del cine independiente y experimental del panorama español y su elección no es casual. Albert Serra (último ganador de la Concha de Oro con ‘Tardes de soledad’), Lois Patiño (director y guionista responsable de obras de no ficción como ‘Costa da morte’ y cine experimental como ‘Lúa Vermella), Valérie Delpierre (productora independiente en Inicia Films, responsable de títulos como ‘Verano 1993’ o ‘Sobre todo de noche’) o Robert Bahar (productor y cineasta responsable de títulos como ‘El silencio de otros’ o ‘No estás sola: la lucha contra la manada’) serán parte de los profesionales que llevarán a cabo las tutorías de los alumnos y desarrollaran actividades dentro de un programa que busca ver germinar la semilla de estos proyectos y que lleguen a florecer en las salas de cine. La internacionalización de nuestra filmografía ha sido una de las claves de la presentación y en ese viaje TAI Incuba busca establecerse como “referente”. Nombres como Patiño -alumni de la escuela- o Serra, así como la generación actual de directoras que encabeza el nuevo cine español -impulsadas, entre otros, por Delpierre-, son presencia habitual en festivales internacionales pero son una excepción en un esfuerzo que debería ser comunitario. Para Carlos Esbert, uno de los objetivos claros es ayudar a derruir la muralla que, en muchas ocasiones, impide que las obras viajen y se internacionalicen, “ocurre y seguirá ocurriendo, pero la idea es ayudar a construir un puente”.

“Las incubadoras son muy útiles para un cine más frágil, más pequeño, en general en cualquier lugar. Siendo muy conscientes de que este cine está saliendo también un poco de las aulas” (Carlos Esbert)

“Justo estaba leyendo que ahora el cine y las series son más conservadoras. Empezamos a ponerles límites a ciertos comportamientos, que era muy necesario, pero no había que ponerle límites a la creatividad, esa no era la idea”, reflexionaba Hotait sobre el motivo y la necesidad de que una iniciativa de estas características sea más importante ahora que nunca y que, además, complementa al resto de ofertas de TAI. Desde TAI Lanza, una residencia dirigida por Carlos Esbert que “por primera vez se abre al exterior”, a TAI Guerilla, comandada por Hotait, una productora interna de alumnos y exalumnos “que busca precisamente producir un cine distinto, un cine en la vanguardia, un cine rupturista…”. Con la experiencia que cuenta TAI, y los proyectos salidos ya de la mano de alumnos de la Escuela Universitaria, una noción se hizo evidente: ese cine que rompe los moldes salía también de sus propias aulas: “Las incubadoras son útiles, son muy útiles para un cine más frágil, para un cine más pequeño, en general en cualquier lugar. Siendo muy conscientes de que este cine está saliendo también un poco de las aulas”, reflexiona Esbert.

Hay un miedo natural a la hora de lanzar una nueva incubadora. Manuel Álvarez quiere escapar del “ser una incubadora más o un sello más” y cree que la línea editorial elegida “siendo más disruptivos, permite hacerse un espacio dentro de la industria para dar esta oportunidad”; el director de industria de TAI dejó también claro el compromiso por parte de todo el equipo de que “los productores, los agentes de ventas y otros profesionales vean y conozcan los proyectos, porque la parte más emocionante, más allá de la incubación, es ver que a los proyectos se les da luz verde”. TAI Incuba nace con personalidad propia pero lo hace también en tiempos complejos. “Venimos a sumarnos a una tendencia que ya existe a nivel de programas en el espacio privado, iniciativas que no están dentro de las políticas públicas”, señala Esbert, “Nos tiramos a la piscina. La Incubadora nace en un momento en el que recientemente se han retirado ayudas a programas de aceleradoras y laboratorios. De alguna manera es una determinación y un atrevimiento en un momento donde las políticas públicas han parado. Pero de nuevo, no tanto por ver florecer un cine industrial y grande, sino por un cine que vaya a sistemas de academia, que pueda acelerarse, coger carrerilla y salir ahí fuera”. Salir al mundo real tras su paso por una “escuela universitaria multidisciplinar”, como señala Hotait, que permite alimentar a los alumnos y a los proyectos en un entorno donde “hay muchos referentes y en los que están viendo todos los días diferentes disciplinas, viendo bailarines, performance, música…”.

Fotografía: TAI
“(Será un éxito) si realmente llegan proyectos que han entendido el espíritu de la convocatoria y del programa. El número es relevante pero vamos a por la calidad” (Laila Hotait)

Aunque es una iniciativa recién nacida, que da ahora sus primeros pasos y que se ha lanzado al mundo ante una sala llena de nuevos creadores, profesionales de la industria y voces del cine español en los márgenes (de Luis Soto a Mey Montero o Emiliano Reyes); es natural también reflexionar sobre los objetivos a conseguir. Para Laila Hotait esta primera edición de TAI Incuba será un éxito “si realmente llegan proyectos que han entendido el espíritu de la convocatoria y del programa. El número evidentemente es relevante pero vamos a por la calidad”. Manuel Álvarez espera ilusionado ver crecer los proyectos y que “las herramientas a su disposición sean útiles y aporten a sus carreras. Y, finalmente, Carlos Esbert espera que esta “cadena de éxitos” fructifique y genere un efecto bola de nieve: “El éxito ahora es empezar; éxito será ver a proyectos totalmente volcados y apostando por ese cine disruptivo; y, aunque no sea inmediato, éxito será ver cómo se convierten en bellas películas que veamos en espacio de referencia”.

La Incubadora, en definitiva, llega como un espaldarazo a TAI como Escuela Universitaria de formación en cine, “una idea que rondaba en la mente de Carlos desde hace tiempo” y que el tiempo ha puesto en el sitio correcto tras “7-8 cociéndose a fuego lento”. El hecho de ser una escuela universitaria disciplinar debía volcarse también en la esencia de la nueva iniciativa: “era el lugar idóneo para abrazar esta idea. No son solamente proyectos de ficción narrativa, vamos también al documental y a la parte más experimental”, señala Esbert. “Es una respuesta a lo que hemos vivido en estos años y al espíritu de los alumnos”, celebra Álvarez, “De alguna manera es un espaldarazo a lo que ellos ya nos estaban diciendo. Para mí es muy real y muy bonito que el mensaje lo hayan avanzado ellas y ellos” y que ellos hayan sido los que “apuesten por nuevas fórmulas y se reten a saltar de una disciplina a otra y de llevar la belleza al límite”.

Puedes consultar las bases completas de la convocatoria en la página oficial de TAI Incuba 2025.

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