¿Ya eres parte de Kinótico? Inicia sesión

Sigue leyendo este artículo por solo

0,70€

¡O únete a la comunidad Kinótico con una de las siguientes opciones!

Kinótico Pro

  • 3.99

    / mes

  • 39.99

    / año

Kinótico Industria

  • 9.99

    / mes

  • 99.99

    / año

* Sin compromiso de permanencia. Podrás cancelar cuando quieras

Premios Goya

Los Javis y Ana Belén ofrecen un espectáculo emotivo pero sin sorpresas en la noche de Bayona

Los Javis y Ana Belén cumplen en una gala previsible y oficiosa donde brillaron los discursos de Sigourney Weaver, Estíbaliz Urresola y Pedro Almodóvar

Madrid·Actualizado: 10.02.2024 - 22:35
Los Javis y Ana Belén, presentadores de la 38 edición de los Goya, interpretan un número musical homenaje a Concha Velasco
Los Javis y Ana Belén, presentadores de la 38 edición de los Goya, interpretan un número musical homenaje a Concha Velasco · Fotografía: GTRES

La Feria de Valladolid ha acogido una de las galas más correctas de los Goya en los últimos años, para lo bueno y para lo malo: los Javis y Ana Belén ofrecieron un espectáculo eficaz, sin sobresaltos y con contados momentos para el recuerdo en una noche dominada por la omnipresencia de 'La sociedad de la nieve'. El guion de Paloma Rando y Pilar de Francisco no escatimó en el esfuerzo por generar momentos televisivos, con homenajes emotivos sin subrayado, puntuales toques de humor –sin carcajada– y con un leitmotiv claro: el amor al cine como vínculo, celebración de una narrativa que nos une en un tiempo en el que son muchos los asuntos que nos separan.

En concreto eran dos los temas abiertamente candentes y polémicos que ya se palparon en la alfombra roja: la masacre en Gaza y los abusos sexuales en la industria del cine, tras el caso Vermut y la creación del órgano de prevención de los abusos que ha puesto en marcha el ministerio de Cultura. Amaia y Bisbal abrían la velada con el número musical que reinterpretaba 'Mi gran noche' de Raphael –sin guiño a Álex de la Iglesia–, marcando el tono de una gala que pretendía aunar ritmo con emoción. Pero tras los dos primeros premios para José Coronado y Rigoberta Bandini, que tuvo palabras para el colectivo LGTBIQ, se sucedieron los reconocimientos a 'La sociedad de la nieve' y la gala entró en un peligroso valle repetitivo. Si bien brevemente animado por un momento 'selfie' en el que los Javis imitaron el gesto de Ellen DeGeneres pero con actores y actrices "con Goyas pendientes".

Ver en Twitter

Una hora después, las palabras de un siempre correcto y señorial –tal vez demasiado– José Sacristán agradecían el Goya de Honor a Juan Mariné, ausente en la gala. Y tras el peso de la declamación y la voz del actor, el guion de la gala volvió a combinar gravedad con ligereza con un número musical homenaje a Concha Velasco. Se preparaba el ambiente para uno de los grandes momentos de la noche: la celebración de los 25 años de 'Todo sobre mi madre', con Cecilia Roth, Penélope Cruz, Antonia San Juan, Pedro Almodóvar y los Javis reunidos en el sofá de la película por la que el realizador manchego ganó el Oscar en el 99. "Amar el cine español es una de las formas más bonitas de amar nuestro país, porque habla de nuestros problemas, habla nuestros idiomas y cuenta nuestras historias", resumía Javier Calvo.

También te puede interesar