Entrevista

Rafael Portela, sobre el presente y futuro de la Academia de Cine y los Goya: "Cuesta hacer cambios drásticos en algo que funciona"

En Kinótico entrevistamos en profundidad al vicepresidente de la Academia de Cine, pieza clave en los mandatos de Mariano Barroso y Fernando Méndez-Leite

Madrid·Actualizado: 11.04.2024 - 05:15
Rafael Portela, vicepresidente de la Academia de Cine, durante un evento en la sala de proyecciones de la organización

Entrevista con Rafael Portela, vicepresidente de la Academia de Cine

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Rafael Portela, vicepresidente de la Academia de Cine, durante un evento en la sala de proyecciones de la organización · Fotografía: Enrique Cidoncha

El pasado martes 9 de abril Rafael Portela recibía en la Academia de Cine a parte del equipo de Kinótico para una atípica y larga entrevista, en la que el vicepresidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España ha repasado en profundidad el estado que atraviesa la institución en general y los Premios Goya en particular. El audio de esa conversación se puede escuchar sobre estas líneas y forma parte también del podcast semanal de Kinótico que se publica este jueves. Desde su incorporación en 2018, el productor ha estado volcado de lleno en el día a día de la organización, con la excepción de su trabajo en dos series de televisión: ‘La línea invisible’ y ‘Apagón’.

Portela es, además, el punto de unión de las dos últimas administraciones, presididas por Mariano Barroso y Fernando Méndez-Leite, garantizando así una dirección continuista que ha trabajado en los últimos años, entre otras medidas, para expandir las actividades de la Academia (con los programas Residencia y Rueda, el Campus de Verano, las proyecciones en la sede en la calle Zurbano y un largo etcétera de propuestas que han dinamizado la actividad de la organización más allá de los Goya) y abandonar el centralismo para llevar los Goya a otros rincones del país. En las 32 primeras ediciones de los premios, estos solo se habían celebrado una vez fuera de Madrid: los Goya que acogió la ciudad de Barcelona en el año 2000.

La semana pasada se anunciaba que la gran fiesta del cine español celebraría su 39 edición el próximo 8 de febrero en la ciudad de Granada, la última -por ahora- gira, que desde 2018 ha pasado por Sevilla, Málaga, Valencia y Valladolid. El vicepresidente reconoce que ya ha habido conversaciones con varias ciudades de cara a la histórica 40 edición que se celebrará en el año 2026. La Cámara de Comercio de Valladolid publicaba en marzo un informe que estudiaba las consecuencias de traer los Goya a la ciudad, estrictamente en términos económicos. El estudio cuantifica en 4,5 millones de repercusión directa, además de otros 5,4 millones de forma indirecta. El impacto mediático estimado supera los 70 millones de euros. “También puede ser muy importante en términos de prestigio, porque la ciudad demuestra que puede albergar grandes eventos, como pasó posteriormente con Sevilla y los MTV”, recuerda Portela.

Rafael Portela, vicepresidente de la Academia de Cine, y Susana Casares, de Netflix
Rafael Portela, vicepresidente de la Academia de Cine, y Susana Casares, de Netflix · Fotografía: Academia de Cine

La entrevista con el productor gira alrededor de una pregunta central: ¿para qué sirven realmente los Goya? Portela, oyente confeso de Kinótico, recuerda su sorpresa ante una valoración negativa que se hizo en el episodio dedicado a los Goya de 2023, cuando la muerte de Carlos Saura a poco más de 24 horas de la ceremonia hizo saltar el guion por los aires para hacer justicia a una figura histórica de nuestro cine que, además, esa noche iba a ser homenajeado en la gala con el Goya honorífico. A partir de esa cuestión, la conversación se ramifica para abordar numerosos temas relacionados con los premios más importantes del cine español.

Todavía no se ha hablado de la posibilidad de que Javier Ambrossi, Javier Calvo y Ana Belén repitan al frente de la ceremonia, a pesar de que otros presentadores que triunfaron en el difícil encargo sí tuvieron la oportunidad de repetir, como Andreu Buenafuente, José Corbacho, Dani Rovira y Eva Hache (la pareja formada por Silvia Abril y el propio Buenafuente se comprometió desde el principio por presentar dos galas consecutivas). También está en el aire el futuro de las categorías dedicadas a los cortometrajes y la película documental, una cuestión que sigue siendo un foco de dudas en la organización un año después de la divisiva decisión de eliminar las ‘shortlists’ en esos premios.

Portela aclara además por qué Griselda Siciliani sí pudo competir en las categorías revelación y Enzo Vogrincic no, a pesar de que ambos solo tenían un crédito como protagonistas en su filmografía. “Creo que la película de Enzo se había estrenado en España y la de Griselda no”, explica. “Hoy en día con las plataformas de streaming se puede ver casi todo en España, pero hay una frontera con temas no resueltos. Por ejemplo, ¿qué pasa si eres protagonista de una película de Netflix que no se ha estrenado en cines? ¿Podrías estar nominado como revelación por otra película? Eso no está resuelto”. El vicepresidente reconoce también que, pese a los premios a Carla Quílez y Sofía Otero en los festivales de San Sebastián y Berlín, no hay planes de eliminar el mínimo de 16 años para poder optar a un Goya. “De alguna manera se protege también a los niños y niñas de la circunstancia de competir a una edad tan tierna”. A pesar de que no podían optar al premio, la Academia invitó a las protagonistas de ‘La maternal’ y ‘20.000 especies de abejas’ a participar en la ceremonia como entregadoras.

La directiva de la Academia no es ajena a los vientos de cambio en la industria. Este mismo año la Academia de Hollywood anunciaba que a partir de 2026 entregarían el Oscar a Mejor Casting y los especialistas reclaman la misma consideración. Portela reconoce que hay conversaciones dentro de la Junta Directiva sobre la posibilidad de incorporar nuevas categorías, pero con 28 premios en la gala (no hay intención de eliminar el reconocimiento a ninguna disciplina) es difícil añadir más. Uno de los premios que necesita más trabajo, reconoce, es el de Mejor Película Europea. En la 38 edición de los Goya solo diez Academias de Cine eligieron representante para competir por un premio que acabó en manos de ‘Anatomía de una caída’. “La idea es insistir este año y ayudar a las academias y cinematografías más pequeñas a las que quizás les cuesta más establecer una forma de elegir su película para mandar a los Goya”.

"Es difícil hacer cambios drásticos en algo que funciona aparentemente, [como los Goya]. Creo que hemos mejorado en los últimos años y que todavía hay margen de mejora" (Rafael Portela)

Portela también sabe que hay galas, como los Emmy, que dividen entre varias noches sus premios, pero no cree que eso se vaya a ver en los Goya a corto o medio plazo. “Es difícil hacer cambios drásticos en algo que funciona aparentemente. Creo que hemos mejorado en los últimos años y que todavía hay margen de mejora, a la hora de agilizar ciertas partes de la gala, por ejemplo”. Otros temas que surgen en la conversación son la valoración personal que hace de la abrumadora victoria de J.A. Bayona en los Goya, si siente que hay una deuda pendiente con Antonio Banderas para que presente una ceremonia sin pandemia, los planes para homenajear a ‘Todo sobre mi madre’ más allá del ya icónico sketch del sofa, la valoración que hace de la retransmisión en TVE de las nominaciones o la avanzada edad de los Goya honoríficos, que en las dos últimas ediciones no se pudieron celebrar con normalidad.

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