Entrevista

Cole Webley ('Omaha'): "Nunca pensamos que fuera a ser tan relevante en un país en el que el Gobierno ahora rompe familias"

El director y publicista estadounidense, uno de los más cotizados, debuta en el largo con una 'road movie' protagonizada por John Magaro sobre la pobreza sobrevenida

Gijón·
Publicado:
El director estadounidense Cole Webley, en el Festival de Gijón 2025
El director estadounidense Cole Webley, en el Festival de Gijón 2025 · Fotografía: DAMIÁN RODRÍGUEZ

Por razones obvias, fue la Gran Guerra la que dio el pistoletazo de salida a la miseria en el cine. Desde el neorrealismo hasta el cine de los hermanos Dardenne, pasando por un sinfín de ejercicios sordos de cine social en siglo y pico, el séptimo arte se debate siempre en extremos: ¿cómo se aborda desde una disciplina burguesa la pobreza, la constatación más cruda de la capacidad monstruosa del capitalismo para preservarse? Para el director Cole Webley, 'pope' de la dirección publicitaria y uno de los nombres más solicitados en la materia, la respuesta pasa por un viaje en coche por el corazón de los Estados Unidos. 'Omaha', su primer largometraje de ficción, nos presenta a un padre (John Magaro) y a sus dos hijos pequeños (tierna Molly Belle Wright y Wyatt Solis), justo el día en el que acaban de ser desahuciados y emprenden camino a un lugar indeterminado que, pronto, descubriremos que es la ciudad del título, en el Estado de Nebraska. 'Road movie' angustiosa y estudio de su país como bulevar de sueños rotos, la película participa en la Sección Albar del 63 Festival de Gijón y llegará a los cines españoles de la mano de Avalon.

"En una edición de Sundance, vi una película llamada 'El asesinato de dos amantes', de Robert Machoian, un director brillante. Me enteré de qué éramos casi vecinos y le contraté para que trabajáramos en una película. Aquella, la original, la acabamos aparcando porque él apareció con un guion que había escrito hace diez años, tras un viaje por carretera con sus hijos. "Esta va a ser tu ópera prima", me dijo. Y le hice caso", comienza el relato Webley, de la manera más elocuente posible, y dando pie a preguntarle por qué aceptó. "Me fascinó lo simple y directa que era. Cómo conseguía engancharte solo con sus personajes. Hace tiempo, además, venía lidiando creativamente con la idea de ser padre y qué pasaría si perdiera a mi pareja de repente. Llevo criando a mis hijos desde que apenas tenía 22 años y es algo en lo que pienso de manera constante. Lo que no había calibrado es cómo de importante se volvería la película en un tiempo en el que Estados Unidos está siendo absorbida por la agresividad contra la inmigración, a través del ICE", confiesa el director en relación a las siglas de Immigration and Customs Enforcement, "Fuerzas de Fronteras e Inmigración", en español.

"Vivimos en la nación de las estadísticas. Y yo, como ciudadano, solo había oído hablar de esta gente, de este problema en concreto de no poderte hacer cargo de tus hijos, a través de números. Fue una hostia muy fuerte de realidad ponerte a pensar en quiénes son esos niños, quiénes son sus padres. Me rompió el corazón", apunta el director, en referencia a la laguna legal que da sentido a toda la película. En 2008, Nebraska promulgó una ley que aseguraba a los progenitores que dejaran a sus hijos en hospitales públicos impunidad legal, a fin de poder relocalizar a los niños en hogares de acogida. El problema fue que la ley se publicó sin establecer un rango de edad máximo, por lo que durante el mes en el que se demoró la reforma, más de una treintena de niños de entre 10 y 17 años fueron abandonados a su suerte, incluso desde otros Estados del país. "Es una historia dolorosa, sí, pero también una de humanismo y empatía", añade Webley.

John Magaro, en un fotograma promocional de 'Omaha', de Cole Webley
John Magaro, en un fotograma promocional de 'Omaha', de Cole Webley · Fotografía: AVALON

Tras levantar aplausos en el último Festival de Sundance y convertirse en todo un vehículo de lucimiento como actor de contención para Magaro, "podría firmar como co-director perfectamente" -confiesa Webley-, 'Omaha' se enfrenta, en su recorrido internacional de certámenes cinematográficos, a la dichosa pregunta sobre la conocida como "pornomiseria". ¿Dónde están los límites? ¿Se deben contar estas historias? ¿Por qué? ¿Quién debería hacerlo? "He escuchado muchas veces el término, pero todavía nadie ha sido capaz de enseñármelo. No sé lo que significa. Porque siempre que alguien me enseña un supuesto ejemplo, lo miro con empatía, veo la humanidad y siento la tristeza. Entiendo que, por supuesto, se puede utilizar con otros fines, ir más allá del humanismo... pero yo todavía no lo he visto en ninguna película. Vivimos en un mundo muy cínico, soy consciente, pero me parece un término totalmente subjetivo. En mi película, lo que más me importaba era la verdad, construir personajes reales, creíbles y con los que el espectador pudiera empatizar", analiza el director.

"Te mentiría si te dijera que no he escuchado esas voces [las conservadoras] cuando intentaba financiar una película"

Y sigue: "Cuando la palabra surge, me pongo un poco a la defensiva, porque creo que simplemente la enarbola gente muy cínica. Quizá, preferirían que estas historias no se contaran. Mi preocupación pasaba por levantar una historia compleja, por no arrebatarle a mis personajes la humanidad ni la personalidad. No son caricaturas de la pobreza", termina de explicar el director, que tampoco tiene pelos en la lengua a la hora de hablar de cómo el cine independiente estadounidense se ha convertido en refugio de la política más explícita, ante un 'mainstream' cada vez más timorato y conservador. "Te mentiría si te dijera que no he escuchado esas voces [las conservadoras] cuando se trata de conseguir la financiación para una película. ¿Estás lidiando con temas complicados? ¿Estás alienando a una parte del público potencial que te puede percibir como político? Rodamos en otoño de 2023, las cosas eran distintas... y empezaron a cambiar muy rápido. Nunca nos íbamos a imaginar que los inmigrantes en Estados Unidos iban a ser atacados por las fuerzas del orden en plena calle, mientras estábamos rodando. No pensábamos que fuera a ser tan relevante en un país en el que, ahora mismo, el Gobierno está rompiendo familias", sentencia antes de marcharse.

También te puede interesar